El destino le hizo otro guiño al Furgón de Villa Lynch. El empate sin goles frente a Estudiantes de Buenos Aires significó que el comienzo del 2018 sea similar al arranque de la temporada donde el elenco universitario igualó 0 a 0 con el Pincha en Caseros. Y la ilusión radicó en las similitudes con el sueño intacto de cerrar el semestre en lo más alto de la tabla de posiciones.
UAI Urquiza es puntero y lo justificó en su casa contra el Matador de Tres de Febrero que venía en franca levantada, pisándole los talones y con notables intenciones de ganar en el primer cotejo oficial del año para quedarse con la cima del torneo. Pero el orden de los dirigidos por Cristian Aldirico les retribuyó con una unidad que vale oro en esta última vuelta del campeonato.
Si bien falta mucho, el Furgón hace rato que tiene una idea deportiva. No solamente el orden institucional, sino también el estilo de cuidar la pelota, empezaron a dar frutos en un club que llegó a la B Metropolitana para quedarse y, porqué no, para continuar dando ese salto de calidad que cualquier entidad desea. Este fue el quinto 0 a 0 en 18 partidos, un dato no menor del estudio que se le da a cada contienda. Y aunque la línea de llegada todavía quede lejos, lo hecho por este plantel y cuerpo técnico se ha convertido en digno de admiración por la falta de apellidos rutilantes y el empuje constante desde cada rincón.
UAI Urquiza sumó 10 de los últimos 15 puntos lo cual le permite conservar la punta. Se viene una complicada visita a Tristán Suárez que necesita levantar cabeza tras caer ante Fénix en Los Polvorines. Justamente ante el Lechero sufrieron la derrota más dura de la temporada, un lapidario 4 a 0 en condición de local. Pero si el final será igual que el arranque, cualquier hincha firmaría otra goleada en contra con tal de gritar campeón mientras los demás estarán esperando por Rusia 2018.