TOTTENHAM 3 – WEST HAM 3: LANZINI UN BALDAZO DE AGUA FRÍA

Un increíble partido tuvo lugar en el Tottenham Hotspurs Stadium: el dueño de casa ganaba por 3-0 en cuestión de 15 minutos con los gritos de Heung-Min Son y Harry Kane -por duplicado- y parecía que se quedaría con una fácil victoria. Sin embargo, sobre el final, los Hammers reaccionaron y consiguieron el empate con tantos de Fabián Balbuena, Davinson Sánchez -en contra- y Manuel Lanzini.

Un partido de película se vivió en Londres. Tottenham comenzó como una aplanadora y terminó siendo aplanado. Ni el más pesimista de los Spurs hubiera imaginado un desenlace como el que le terminaría sucediendo a los dirigidos por José Mourinho.

Prácticamente desde el vestuario, el dueño de casa se impuso a su rival de turno: nada más había pasado un minuto cuando Heung-Min Son recibió un pelotazo sobre la izquierda y comenzó una corrida hacia el arco, perfilándose y sacando un derechazo impecable para el 1-0.

Siete minutos más tarde, la ventaja pasaría a ser de dos gracias a Harry Kane, quien controló cerca de la medialuna del área, limpió la marca de Declan Rice y sacó un furibundo disparo con su pierna diestra para inflar las redes y cantar el 2-0.

Por si fuera poco, pasado el cuarto de hora, el elenco de Mou volvería a festejar y todo indicaba que el juego estaba casi liquidado: nuevamente Kane sería el autor del festejo capitalizando un perfecto centro de Sergio Reguilón para cabecear y derrotar a Lukasz Fabianski, estableciendo el 3-0.

Tottenham quitaría el pie del acelerador y cedería la iniciativa a su contrario pero poco podría hacer West Ham, careciendo de ideas a la hora de la resolución. Los locales hasta pudieron haber aumentado sobre los 33 minutos con un tiro de Son que salvó oportunamente Fabianski. La primera parte concluía y el marcador reflejaba 3-0.

En el complemento, los dirigidos por David Moyes adoptaron una postura más ofensiva con la intención de descontar y volver a meterse en juego. A los 4 minutos, Pablo Fornals desperdiciaría una increíble situación, cabeceando en soledad debajo del arco pero elevando la pelota por encima del travesaño.

El tiempo transcurría y nada cambiaba. Mourinho se permitía el ingreso de Gareth Bale, quien volvía a vestir la camiseta del club que lo vio nacer como estrella años atrás. El galés, en su primera intervención, probó con un lejano tiro libre pero lejos estuvo de incomodar al golero visitante.

Cuando el reloj marcaba 36 minutos, con un envío desde una falta lejana, West Ham lograría quebrar su cero a través de la cabeza de Fabián Balbuena, librándose de la marca y enviando la pelota al fondo para esperanzar a los suyos con la remontada.

Esperanza que se acrecentaría de gran manera cuatro minutos más tarde con un centro desde la derecha de Vladimir Coufal y un desvío involuntario de Davinson Sánchez, descolocando a Hugo Lloris y convirtiendo en propia puerta para poner resultado de 3-2.

Ya en tiempo añadido, Bale tuvo en sus pies la gran posibilidad de liquidar el pleito de una vez por todas, eludiendo a un rival para entrar al área pero sacando un remate desviado. Y segundos después, los Hammers lograrían aquello que parecía imposible en un sensacional remate de Manuel Lanzini, colgando el esférico de un ángulo y generando la locura propia y de compañeros.

No hubo tiempo para más, fue empate 3-3 en un infartante y dramático partido entre Tottenham y West Ham. Con esta parda, los de Mourinho quedan en la 6° ubicación con ocho puntos mientras que los de Moyes se posicionan en el 8° escalón con siete unidades.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5484 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.