TORONTO FC 2- PHILADELPHIA UNION 1: AL ROJO VIVO

Toronto no para de dar muestras de carácter fecha tras fecha. Ésta vez la prueba tenía una dificultad alta: bajar a un Philadelphia Union que venía embalado. Sin dudas, el encuentro en la noche del BMO Field tuvo olor a final anticipada. Dos de los mejores equipos de la liga se enfrentaron y se sacaron chispas. La victoria se quedó en Canadá una vez más. Los dirigidos tácticamente por Greg Vanney igualaron en la cima a Columbus Crew de la mano de un Alejandro Pozuelo que suma 7 goles y 9 asistencias en 15 fechas de MLS. La Conferencia Este está al «rojo» vivo.

Todo comenzaba cuesta arriba para los locales. Sergio Santos se despachaba con un golazo a pura potencia a los 4 minutos del pitazo inicial. El oriundo de Belo Horizonte capturó el esférico en 3/4 de campo rival y no paró hasta llegar a enfrentar a Westberg, flamante portero de los «reds». Al llegar el momento la picó con su botín zurdo, estampando la ventaja visitan con un gol de vestuario. Vaselina y a cobrar, para un Philadelphia que combina en su plantel a jóvenes talentos canteranos como Brenden Aaronson y Anthony Fontana, y a experimentados artilleros como Kacper Przybyłko.

La primera etapa favoreció ampliamente a los visitantes en el trámite del juego. Westberg fue protagonista y tuvo respuestas brillantes en cuanto a la posición bajo los tres palos y espectaculares atajadas. Estiradas, respuestas en dos tiempos y reflejos de otro planeta. El francés, sin dudas se lleva consigo gran parte de los tres puntos que más tarde lograrían obtener los de Toronto.

La reacción en el arco contrario llegó recién en el complemento, ¡y de qué manera!. Jugada colectiva brillante de los de rojo: en tres toques el balón pasó de estar en campo propio al fondo de la red defendida por Andre Blake. Centro de Gallacher y cabezazo determinante de Ayo Akinola para sentenciar el tan ansiado empate. En 58 minutos de cotejo, los oriundos de Toronto se ponían a tiro de la victoria. De la mano de jugadores incisivos como el argentino Pablo Piatti, Richie Laryea, Jozy Altidore y el emblemático Alejandro Pozuelo, el segundo estaba al caer.

A los 76, llegaría el tanto del triunfo. Se cumplía la ley inexorable del fútbol mundial: dos cabezazos en el área = gol. Mavinga ganó en las alturas en primera instancia. Pozuelo se encargó de enviar el esférico al fondo de la red con un frentazo al palo izquierdo de Andre Blake. El número diez fue una vez más MVP y le regaló a los simpatizantes canadiense una alegría más. Festejo desmedido y euforia en el banco de suplentes local. Los «reds» dieron otra muestra de carácter y llegaron a la punta: hay olor a candidato.