
George Tawlon Manneh Oppong Ousman Weah es actualmente el presidente de Liberia pero durante muchísimos años fue estrella del PSG, Milan y Chelsea. El africano jamás logró jugar un Mundial a pesar de su calidad ofensiva aunque sí lo hizo su hijo, Timothy, quien el lunes debutó y marcó para los Estados Unidos.
El bueno de George fue un astro de finales de los noventa. Ganó un Balón de Oro en 1995. Ese mismo año la FIFA también lo galardonó como el jugador del año. No obstante, nunca bajó los brazos por ver a su país en la cita máxima y quedó al borde de conseguirlo en un par de ocasiones.
Su hijo Timothy nació lejos de la pobreza africana. Llegó al mundo en la opulenta Nueva York por lo cual no necesitó una nacionalización para tener más oportunidades que su padre. El PSG intentó darle una oportunidad pero su salto se dio en el Celtic de Escocia.
Actualmente en el Lille de Francia, «Tim» sacó boleto a la Copa del Mundo de Qatar 2022. Si bien lo suyo nunca han sido los goles en cantidad y calidad como su padre, el fútbol le dio una gran revancha a la familia. Y ese apellido que tan bien le hizo a la pelota tuvo su premio cuando el neoyorquino debutó en la cita máxima y anotó un tanto en el empate entre Estados Unidos y Gales para que un Weah, al menos, escriba el nombre en las páginas doradas de este deporte.
Foto: (Photo by Ryan Pierse/Getty Images)