TIGRE: LLEGÓ AL BORRACHO

El Matador de Victoria tuvo un último semestre irregular, donde finalizó en la posición 17 del Torneo de Primera División. A principios del mes de junio, Ricardo Caruso Lombardi se calzó el buzo de entrenador en reemplazo de Facundo Sava y ahora, con el poder a su merced, comenzó con el armado del equipo. A su manera, como siempre.

No es que pensemos que Caruso esté borracho, aunque el número de refuerzos crezca justamente a 14 -el ebrio, en la quiniela-. Pero sus métodos para incorporar jugadores siguen siendo los mismos. El ex entrenador de Arsenal y San Lorenzo, entre muchísimos otros, probó a más de 60 futbolistas libres la última semana y lo seguirá haciendo.
El último en llegar a Tigre es Ezequiel Rodríguez, volante proveniente de Atlanta, a quien Caruso supo dirigir en su paso por Tristán Suárez en 2014.

Los otros refuerzos son el arquero Julio Chiarini (Sarmiento); los defensores Mathías Abero (Rafaela), Carlos Rodríguez (Olimpo), Alexis Niz (Sarmiento), Gastón Bojanich (Temperley) y Manuel González (Pacífico de General Alvear); los mediocampistas Hamilton Pereira (Sarmiento), Jacobo Mansilla (Newell’s), Daniel Imperiale (Gimnasia La Plata), Rodrigo Depetris (Sarmiento) y Matías Pérez García (Orlando City), y los delanteros Ivo Hongn (Pacífico de General Alvear) y Lucas Passerini (Estudiantes de Buenos Aires).

Con esta cantidad de incorporaciones, el plantel se entrena desde este lunes en doble turno con el objetivo de ir conociéndose. Además, está pautado un partido amistoso para el próximo sábado con rival a confirmar.