Tras las inclemencias climáticas que padeció la ciudad de Turín en la jornada del viernes, los organizadores del Piemonte Open Intesa Sanpaolo se vieron en la necesidad de trasladar el torneo desde las pistas al aire libre de polvo de ladrillo del Circolo della Stampa Sporting a un estadio cerrado con pistas de cemento.
Con ese cambio radical de condiciones, Sebastián Báez debió afrontar su partido de semifinales ante el local Federico Gaio, un jugador de mayor porte físico que consiguió una rápida adaptación ante estas modificaciones de escenario y se vio favorecido por una superficie más veloz.
El italiano se quedó 12 de los primeros 13 puntos en juego y temprano en el partido, se adelantó 3-0 en el score, sin embargo, el de Billinghurst logró acomodarse, emparejó el desarrollo y enseguida llego a la igualdad. En el epílogo del set, el tenista nacido en Faenza presionó desde la devolución y se lo llevó por 7-5.
El comienzo del segundo parcial fue muy similar al comienzo de la contienda, Federico Gaio se puso 3-0 al frente y el argentino corriendo desde atrás llegó a empardar en 3, aunque en esta oportunidad, el tenista local volvió a quebrar para 5-3 y en el primer match point, tras un gran servicio, sentenció su pase a la final cerrándolo por 6-3 con una derecha invertida en una hora y 12 minutos de juego.
Este evento del ATP Challenger Tour era importante para Sebastián Baez desde lo tenístico para seguir afianzando esa mejoría que experimento su tenis en las últimas semanas, y en ese aspecto el saldo es positivo para el argentino, no obstante, con el correr de los días, los números comenzaron a ganar trascendencia dado que, si lograba conquistar el torneo en Turín, el argentino hubiera entrado a Roland Garros entre los preclasificados.