El undécimo día de la competencia en Roland Garros se vio opacado por el mal clima. Cuando se estaban jugando los partidos de cuartos de final con presencia argentina, la lluvia fue determinante para uno de ellos. Ambas contiendas debieron postergarse al día de hoy. Los espectadores que tenían tickets para las dos principales canchas donde jugaron «La Torre» y «El Peque» pudieron entrar hoy sin cargo sujeto a la disponibilidad de asientos.
Las cosas no habían comenzado nada bien para el diez veces campeón de la Copa de los Mosqueteros. Sus muñequeras se resbalaban debido a la transpiración y le incomodaban sus manos por lo que tuvo que encintarlas. Y debido al magnífico tenis desplegado por Diego Schwartzman, el primer set se lo llevó el argentino por 6-4, dejando así sin efecto la marca de 37 sets ganados de manera consecutiva que ostentaba el español.
Luego todo cambió y ya no hubo vuelta atrás. La lluvia entró a jugar su partido haciendo que el juego deba detenerse por 53 minutos. Hasta ese entonces, Schwartzman, no sólo había ganado el primer set; sino que se imponía en el segundo por 3-2 con quiebre a favor. Al reiniciarse, tan sólo se jugó por 17 minutos hasta suspenderse definitivamente, y fue tiempo suficiente para que Rafa revierta el resultado a un 5-3 y 30-0 a su favor.
Hoy el tenis del porteño despertó nublado y no pudo ver la luz en ningún momento. Los primeros dos puntos del reinicio le dieron el set al español por 6-3. Y en los siguientes sets, a pesar de tener algunas pocas posibilidades de quiebre, el peque se despidió del torneo con un 6-4 3-6 2-6 1-6 final. Aún así, por el nivel que viene demostrando, seguramente, tendrá su revancha pronto.