Luego de casi un año afuera del circuito por una serie de lesiones, Nadia Podoroska hizo uso de su ranking protegido para volver en el WTA 250 de Varsovia. La rosarina debutó con una holgada victoria por 6-1 6-1 ante la rumana Alexandra Cadantu-Ignatik y espera en segunda ronda por la brasileña Laura Pigossi (LL) o la rusa Varvara Gracheva (9ª).
Las lesiones en los isquiotibiales, la cadera y la espalda fueron retrasando el regreso de Nadia Podoroska al máximo circuito del tenis femenino. Tras disputar algunos torneos challengers, la semifinalista de Roland Garros 2020 y 36ª del escalafón mundial hace un año atrás, utlizando el recurso del ranking protegido, volvió esta semana en el BNP Paribas Poland Open a integrar un cuadro principal de un certamen WTA.
Desde el inicio de la contienda, a la rosarina se la percibió suelta con su tenis y muy bien desde lo físico. Imponiendo condiciones con el drive, se puso rápidamente 3-0 en el arranque del partido, volvió a quebrar para 5-1 y se llevó la manga inicial por 6-1 en 26 minutos tras un error forzado de la rumana.
La tendencia se mantuvo en el segundo capítulo del match. Alexandra Cadantu-Ignatik , con una doble falta, cedió su saque en el game inicial del parcial y con una devolución ganadora quebró nuevamente para 4-1. Luego de ser atendida la tenista europea por alguna molestia en su rodilla, se disputaron los últimos puntos del duelo que Nadia Podoroska se llevó por doble 6-1 en una hora y diez minutos de juego.
En segunda ronda, Peque espera por la ganadora del cotejo que este mismo lunes sostendrán la moscovita Varvara Gracheva, 9ª cabeza de serie, y la brasileña Laura Pigossi, que llegó al cuadro principal de Varsovia como “perdedora afortunada” tras el retiro de la kazaja Yulia Putintseva por lesión en su muñeca izquierda.