El 20 de noviembre de 1988, en el mítico Madison Square Garden de Nueva York, Gabriela Sabatini vencía a la local Pam Shriver por 7-5, 6-2 y 6-2 y conseguía su primer Masters. Seis años más repetiría la proeza al jugar su cuarta final en dicho certamen.
Gabriela Sabatini logró en la temporada 1988 los títulos en Boca Ratón venciendo por primera vez en su carrera a Steffi Graf, Roma y Montreal, además de llegar a la final del US Open y conseguir la medalla plateada en los Juegos Olímpicos de Seúl.
Tras caer en el partido definitorio de la edición 1997 ante Steffi Graff, Gabriela Sabatini, con solo dieciocho años y ya posicionada en el cuarto escalafón del ranking mundial femenino, apenas debajo de la citada teutona, Martina Navratilova y Chris Evert, llegaba a disputar su segundo Masters en Nueva York.
Sucesivamente, la argentina fue superando a la búlgara Katerina Maleeva por 6-2 y 6-1, la rusa Natasha Zvereva por un doble 6-1 y en semifinales a la checa Helena Sukova 6-4 y 6-2. Sabatini llegaba al encuentro definitorio barriendo literalmente a sus adversarias.
En la final se encontraría con Pam Shriver. Tras un comienzo sumamente equilibrado en el tablero, Gaby quebró en el noveno game, sin embargo, no pudo mantener su servicio en su siguiente juego para cerrar parcial. Volvió a quedarse con el saque de la nacida en Baltimore en el undécimo game y luego si, primero fue un drive cruzado, luego una exquisita volea de revés y con otro revés, esta vez paralelo de sobrepique que dejo parada a su rival, consiguió esa primera manga por 7 a 5.
En el segundo capítulo, luego de quedar 1-2, Sabatini consolidó su juego y se tornó incontenible para la estadounidense, su revés fluía con la naturalidad habitual y desbordaba a su oponente, una tenista con un estilo netamente ofensivo, tanto con pelotas cruzadas como con el passing shot paralelo, uno de sus golpes más característicos. Tras ganar cinco juegos consecutivos, también se llevó el segundo set por 6 a 2.
Por esos años, la final del Torneo de Maestras era el único partido del circuito femenino que se jugaba al mejor de cinco sets, por lo tanto, con el 7-5 y 6-2, aún no estaba concluida la faena.
Gaby tomó la delantera en el tercer set quebrando a Shriver en el comienzo de esa manga. Después de mantener cada una su servicio durante un par de juegos, con un impecable smash de revés, volvió a quedarse con el saque de la norteamericana en el séptimo game.
Ahora sí, llegaba el turno de sacar para recibirse de Maestra. Con un primer saque a la T y luego de hacer correr de lado a lado a su rival por la línea de base, con una derecha paralela forzó el error para ponerse 15-0. Tras quedar 15-30, con un drive desde el centro de la cancha, dejó parada a Pam Shriver en la red y luego, con un saque ganador consiguió el primer match point del partido. Primer saque a la red. Segundo saque con mucho top-spin, la yankee pega una derecha paralela con slice y se va una vez más a la red, drive alto cruzado de Sabatini, la estadounidense que apenas llega a responder deja la pelotita durmiendo en la red. Gaby levanta los brazos, pega un pequeño salto, aprieta el puño derecho y con la simpleza, humildad y ese perfil superbajo que la caracteriza, sin ningún gesto estridente, mucho menos algún exceso, se coronaba en el Masters por primera vez, el Madison Square Garden de Nueva York caía rendido a sus pies.
Gabriela sabatini se recibía de Maestra en el torneo reservado para las mejores, un lugar que, sin dudas, nuestra Gabriela Sabatini, admirada por muchos de los que tuvimos el privilegio de disfrutarla en los courts, tiene asegurado en la historia del tenis.