En Turdera, Temperley derrotó a Tigre por 2 a 1 en un duelo clave de la zona baja de los promedios. Lucas Menossi había abierto el resultado para el Matador, pero el equipo de Gastón Esmerado lo dio vuelta con tantos de Adrián Arregui y Juan Sánchez Sotelo. Fue el último partido de Ricardo Caruso Lombardi al frente del equipo de Victoria.
«Se me fue toda la suerte que tuve a lo largo de mi carrera» había declarado Caruso, días antes del cotejo ante el Gasolero. Es que el mediático entrenador no pudo implantar su impronta en Tigre y decidió dar un paso al costado. Ni siquiera logró irse con un último triunfo, porque Temperley volvió a demostrar que su objetivo principal es mantenerse en Primera División, y ha dado certezas de eso en los últimos encuentros, ya que lleva cuatro partidos sin perder y Gastón Esmerado está invicto desde que se calzó el buzo celeste.
El juego en el sur del Gran Buenos Aires lo inició bien el Matador de Victoria. Porque iban apenas seis minutos cuando Pérez García generó una buena jugada por izquierda y Menossi abrió el marcador para poner el 1 a 0 tempranero. Fue tan rápido la acción del gol visitante, que Temperley en seguida se quedó con la pelota y empató el partido con un gran cabezazo de Arregui.
Con la parda en el resultado, ninguno de los dos pareció hacerse dueño de las riendas del encuentro, aunque los del Gato Esmerado fueron los que intentaron un poco más. De esa insistencia llegó el quiebre: iban 38 minutos del primer tiempo cuando Di Lorenzo envió un pase largo hacia el área, Ozuna intentó un pase al medio y Rodríguez interceptó el balón con la mano. Fue Sánchez Sotelo quien cambió el penal por gol con un fuerte remate alto y al medio. Así, con el resultado a favor, todo fue del local.
La segunda etapa casi que estuvo de más. Ninguno de los dos elencos apostó a elaborar peligrosidad y el duelo concluyó con la victoria del Cele y la despedida de Ricardo Caruso Lombardi con derrota.
De este modo, Temperley redondeó un final de año aceptable. Desde la asunción de Esmerado que no conoce un resultado adverso y, a pesar de continuar en zona de descenso, se encuentra muy cerca de Olimpo (último equipo en zona roja). Tigre, por su parte, tuvo un mal semestre. Se ubica antepenúltimo en la tabla de posiciones y cada vez más abajo en los promedios. El arranque de año será crucial para saber el futuro del ahora ex equipo de Caruso.