No se salva pero, por momentos el panorama es tan alentador como desolador en otros pasajes. El Gasolero parecía tener resuelto un triunfo ante el Decano que lo alejaba de la pelea por el descenso pero se durmió ante el Decano que le igualó la contienda 1 a 1 y hasta incluso mereció llevarse los tres puntos para el Jardín de la República por su performance en la complementaria.
Atlético Tucumán le dio 45 minutos de ventaja a Temperley y los de Iván Delfino no lo supieron aprovechar. El elenco de Juan Manuel Azconzábal, inconexo y con el abuso de pelotazos, no generó riesgo sobre la valla de Federico Crivelli. Las oportunidades con las que contó fueron zapatazos de media distancia que se mezclaban entre el fastidio y la falta de ideas ofensivas por parte de la visita. A todo esto el Celeste se había adueñado del mediocampo y apostaba al ataque con interesantes trabajos de Patricio Romero y Christian Chimino por las bandas.
Iban 22 minutos cuando un centro pasado encontró por el segundo palo a Matías Sánchez quien, en una especie de palomita, superó a Cristian Lucchetti y desató la locura en el Alfredo Beranger. Sobre todo porque el Celeste era superior al Decano y le sacaba cinco puntos virtuales a Sarmiento y cuatro reales a Argentinos Juniors en la pelea por la permanencia en Primera. Pero el hecho de no acelerar el asunto para cocinarlo en la etapa inicial le dio chances a su rival para recuperarse durante el descanso del entretiempo.
La complementaria fue completamente distinta. Atlético Tucumán tomó la iniciativa que no había tenido antes y recuperó su mejor imagen futbolística que lo lleva a estar expectante para buscar una plaza en la próxima Copa Libertadores cuando el semestre pasado este mismo elenco estaba disputando el torneo de la B Nacional. Temperley comenzó a padecer los síntomas que lo llevaron a estar en esta delicada situación, dudó en lugar de jugar, y pagó caro ante un rival que lo dominó hasta el final de la contienda.
Fernando Zampedri fue quien afiló los colmillos ante cada titubeo del Gasolero. Al cuarto de hora, el ex atacante de Juventud Unida de Gualeguaychú, aprovechó una pifia de Gastón Bojanich para igualar las acciones en un mano a mano frente a Crivelli. El entrerriano, que está haciendo sus primeros pasos en la máxima categoría, tuvo más oportunidades para seguir convirtiendo en Turdera. Intentó de chilena e incluso con un certero cabezazo tras una gran asistencia de Lucas Villalba. Hasta el «Pulga», Luis Rodríguez, contó con una chance que el guardemeta salvó con sus pies en lo que hubiese sido una estrepitosa caída de los dirigidos por Delfino.
Temperley finalmente empató 1 a 1 ante Atlético Tucumán, rescató un punto en un partido que podía haber sumado de a tres, y no pudo despegarse de sus competidores en la zona candente. El Celeste demostró que no se quiere ir, sobre todo por los pasajes donde muestra una leve mejoría con respecto a sus rivales, pero en el Beranger tuvo una señal. Por ahora sólo vio a Zampedri.