La Academia volvió a perder, sumó un punto de los últimos dieciocho y pasó de querer pelear el título a preocuparse por un futuro sin competencias internacionales en 2024. En la noche del lunes, los de Fernando Gago cayeron estrepitosamente por 4 a 2 ante el Matador.
Talleres de Córdoba pegó rápido y dominó con claridad en el primer tiempo. Lo que parecía una cómoda victoria para la visita, se convirtió también en una película de suspenso porque perdonó demasiado y Racing reaccionó con coraje en la complementaria.
A los 4 minutos del primer tiempo, el Matador abrió la cuenta. Gabriel Hauche rifó la pelota en campo propio, Rodrigo Garro le metió un gran pase filtrado a Michael Santos y el uruguayo, completamente afilado, definió mano a mano con Gabriel Arias.
Si bien Racing parecía que lo empataba en una exquisita definición de Maximiliano Moralez, el ex New York City se quedó sin festejar porque mediante el VAR anularon la conquista por offside. Y, al rato, Talleres puso el 2 a 0 en un cara a cara donde Arias se lo tapó a Garro aunque, en el rebote, nada pudo hacer frente a Santos.
La T bailaba a su rival en pleno Cilindro y le perdonó la vida antes del entretiempo. Santos estuvo cerca del hat-trick al empujar un tiro lire por detrás de todos y fallar por poco. En la jugada siguiente, Gastón Benavidez aprovechó otro grosero error defensivo del local pero entre Leonardo Sigali y el palo evitaron el papelón.
Todo lo que trabajó Gago en el entretiempo sirvió de muy poco ya que, a los 4 minutos de la segunda mitad, Talleres estiró la brecha. Matías Catalán lanzó un largo pelotazo, Diego Valoyes trianguló con Santos, y el colombiano quedó mano a mano con Arias para no perdonar al guardameta de la Selección de Chile.
Con el 3 a 0 en su poder, los de Javier Gandolfi estuvieron cerca del cuarto en un derechazo de Santos que se fue besando el palo izquierdo de la cueva local. Racing, pasó de estar al borde del nocáut a recuperarse y soñar con la épica.
A los 8 minutos del segundo tiempo, Iván Pillud clavó un zurdazo en el ángulo superior derecho de Guido Herrera para estampar el descuento. Antes del cuarto de hora, Nicolás Reniero avisó con un derechazo. Y cuando iban 21, Moralez mandó un centro desde la izquierda y Nicolás Oroz, con un tiro cruzado, puso las cosas 3 a 2.
Se armaba un nuevo partido en el Cilindo pero las falencias defensivas del anfitrión fueron dignas de la casita del terror, de una obra maestra de las pesadillas más grandes del balompié. Ramón Sosa picaba mano a mano, Sigali lo derribó dentro del área, y el Matador tuvo un penal que Valoyes no falló para volver a sacar una buena ventaja.
Si bien la Academia tuvo ocasiones para volver a ponerse a tiro con una apilada de Óscar Opazo o un remate alto de Román Fernández, la más clara volvió a estar en el equipo de Gandolfi que inexplicablemente no liquidó la historia antes de tiempo con una ocasión inmejorable del paraguayo Sosa y un tiro de Nahuel Bustos en el palo.
Racing, que fue una sombra de lo que supo mostrar en los últimos años, sufrió una durísima derrota en condición de local perdió cinco de los últimos seis partidos en la Liga Profesional, y sembró más dudas que certezas. Talleres volvió a Córdoba con una gran sonrisa y un 4 a 2 que pudo ser mucho más amplio e inolvidable.
Foto: @RacingClub