La Copa del Mundo de Rusia es, sin dudas, un certámen que ha dejado varias sorpresas al azar. El triunfo de Suecia, sin embargo, no es para nada sorprendente teniendo en cuenta lo realizado en eliminatorias europeas -eliminando a Italia- y lo mostrado futbolísticamente hasta el momento en el Mundial. Lo cierto es que los amarillos no concretan una actuación descollante desde Estados Unidos 1994, cuando finalizaron en el tercer puesto.
Luego de aquel Mundial llevado a cabo en tierras norteamericanas, Suecia pegó el faltazo en Francia 1998, pero en 2002 fue el rival duro a vencer para la Argentina de Marcelo Bielsa, que quedó estancada en primera fase. En Corea – Japón, justamente, fue la primera aparición de Zlatan Ibrahimovich en mundiales, seguramente el mejor futbolista sueco de la historia. Sin embargo, el astro nunca pudo darse el gusto de depositar a su selección en cuartos de final.
En 2002, Suecia culminó su travesía asiática en octavos, cuando cayó derrotada ante la sorprendente Senegal por 2 a 1. En ese partido, con tan solo 20 años, Zlatan ingresó desde el banco de suplentes, pero no pudo hacer mucho para superar a la complicada defensa mostrada por el elenco africano. Ya en 2006, y con varios años de experiencia en Ájax y Juventus, fue titular indiscutido de un equipo que volvió a quedar eliminado en octavos de final a manos de la anfitriona Alemania.
Por esas cosas de la vida, o del fútbol, Suecia no logró clasificarse ni a Sudáfrica 2010 ni a Brasil 2014, aún teniendo entre sus filas a Ibrahimovic, uno de los mejores futbolistas que ha mostrado este deporte en la última década. Zlatan anunció su retiro del seleccionado luego de la tibia Eurocopa realizada por Suecia en Francia y, aunque en un momento se especuló con su vuelta para la Copa del Mundo de Rusia, el atacante no fue convocado para la corriente cita mundialista.
Quizás algunos lo destaquen como injusto, pero la realidad marca que sin su máxima figura, Suecia logró lo que le era esquivo desde hace mucho tiempo: avanzar a cuartos de final en un Mundial. Su próximo rival será la difícil Inglaterra de Harry Kane, buscando un lugar en las semifinales, hecho que no sucede desde 1994.