SPORTIVO BARRACAS: UNA VIDA DIGNA DE ARRABAL

Sportivo Barracas, así le llamamos hoy, porque hace siete años lo llamábamos Barracas Bolivar, pero ¿Qué pasó en la historia de este club? Grande por historia, muy chico por títulos, gigante por actualidad futbolística.

El club fue fundado el 30 de octubre de 1913, con estadio propio en el barrio de Barracas, un grupo de vecinos que quisieron formar una entidad deportiva, social y cultural. Se fusionó con el Club Riachuelo y a partir de ahí, la rica historia de Sportivo Barracas.

Codeándose con enormes como Boca Juniors y Racing Club arrancó el Arrabalero, denominado así por la zona de arrabal y tangos del sur de la Capital Federal. Unidos a la Asociación Argentina de Football llegó a formar parte del torneo de elite del círculo de equipos grandes consiguiendo en el 1921 la Copa Competencia Jockey Club y once años más tarde, el torneo de AFA.

Los hinchas puede contar inflando el pecho que fueron el segundo conjunto argentino en realizar una gira europea luego de Boca. Disputaron 14 partidos de los cuales ganaron 8, perdieron 5 y empataron el restante ante equipos como Barcelona, Milan, Juventus, entre otros.

El profesionalismo en Argentina no conformó a los dirigentes de la institución y decidieron desafiliarse y seguir con las competencias amateur.  Por eso es que desde 1936 hasta 1967, momento en que vuelve a afiliarse, la institución perdió mucho prestigio, apoyo de los socios y ya nada fue lo mismo para el Arrabalero.

En el 2003, un equipo llamado Grupo Económico Inversor se interesó en gerenciar a un club ya sin estadio propio y con muchos problemas. El destino hizo que se lo lleve a la ciudad de Bolivar, por lo que el club en esos tiempos pasó a llamarse Club Sportivo Barracas Bolivar. Logró afianzarse el primer torneo y conseguir el ascenso a la Primera C, categoría en la cual va a pelear por un ascenso en dos ocasiones en las que pierde con el mismo rival: Argentino de Rosario.

Cuestiones económicas hacen que el gerenciamiento no continúe en 2009 y gracias a la aparición de Pedro Godoy, como gerenciador, y Rodolfo Paverini como presidente, volvieron a Buenos Aires, pero esta vez para ser locales en la cancha de Acassuso. Un par de años más tarde, las malas vuelven a aparecer para Sportivo y queda desafiliado tras salir último.

En el 2013, transcurrido el plazo para volver a jugar, se ve un plantel y una institución totalmente renovada al mando de Víctor Santa María, presidente del Partido Justicialista en Capital y mismo cargo en el sindicato de porteros. Un cambio importante sufrió el club a nivel organizativo y Santa María logró no sólo afianzar a los jugadores sino también construir una sede social, la cual iba a ser una fuente de atracción popular importante a nivel hinchas.

Con buen paso por la Primera D en el primer año y una buena base de jugadores en el segundo, el tercero fue clave para el Arrabalero que consiguió nuevamente volver a la C de la mano de sus entrenadores Claudio Vidal y Damián Infante. Pero lo más llamativo de todo no es el nivel económico y organizativo de este club.

El estilo de juego que pregona la dupla Infante-Vidal claramente contrasta con las categorías en las que juegan.  Tres en el fondo, tres adelante, juego arriesgado y ofensivo, defensores de buen pie y buen manejo con la pelota al ras del piso, algo raro para canchas en mal estado como las que presentan la D y la C. Esto se vio con claridad en el que quizá fue el partido más importante de Sportivo Barracas en los últimos años. El 11 de mayo de este año enfrentaron a Vélez Sarsfield por los 32avos de la Copa Argentina y fue derrota por 1 a 0. No obstante el equipo de la C dejó más de una boca abierta por el buen juego y lo que hizo sufrir a la escuadra de Liniers.

Gerenciamientos, mudanzas, malos tragos, profesionalismo, amateurismo, muchas cosas son las que atravesó este equipo que hoy, entre figuras como Kevin Cura, Julián Bottaro o Félix Orode con pasos en Primera División, milita en la C con aspiraciones de B Metropolitana.

Acerca de Administrador 3439 Articles
Nació en 2005 como un medio que buscó darle un enfoque diferente al fútbol en general así como también brindarle la importancia necesaria al ascenso. Tras un debut radial, en 2007 comenzó la famosa revista gratuita que se reparte gratuitamente en los estadios. En 2015 volvió a la radio para ampliar su trabajo.