Diego Simeone tuvo que decidir rápido tras la expulsión de Caglar Söyüncü por el planchazo a Lucas Ocampos y su determinación le gustó ni a los fanáticos ni al jugador elegido: Antoine Griezmann.
Atleti se quedó con diez y mandó a Reinildo a la cancha. El que pagó los platos rotos fue Antoine Griezmann, que tenía la oportunidad de superar a Luis Aragonés como el máximo goleador del Colchonero con tan solo un tanto.
El francés se extrañó por la decisión del técnico y su cara no fue la mejor ante el cambio. Las gradas estallaron en aplausos para el futbolista que devolvió gentilezas pero se fue sin saludar al Cholo por el enojo de la variante.
