Borussia Monchengladbach demolió a domicilio al Shakhtar ucraniano por seis a cero. Los gritos de Alassane Pléa -por triplicado-, Ramy Bensebain, Valeriy Bondar -en contra- y Lars Stindl le permitieron a los alemanes posicionarse en lo más alto del Grupo B.
En el Kiev Olympic Stadium, las sorpresas del Grupo B se veían las caras en el marco de la tercera jornada de esta Champions League. El dueño de casa, tras ganarle al Real Madrid y empatar ante Inter, buscaba vencer para afirmarse en el primer lugar; la visita, registrando pardas ante sus dos rivales, quería imponerse para arrebatar la posición más alta.
Desde el comienzo del juego, los dirigidos por Marco Rose fueron superiores. Tal es así que Borussia Monchengladbach tan sólo necesitaría ocho minutos para abrir la cuenta cuando Alassane Pléa conectó un centro bajo desde la derecha para definir con su botín diestro y cantar el 0-1.
Nueve minutos después, los alemanes volverían a golpear para tomar distancia de dos en el marcador: Christoph Kramer se animó desde lejos para encontrarse con un desvío involuntario de Valeriy Bondar, descolocando a su arquero y convirtiéndose en propia puerta.
Sin quitar el pie del acelerador, la visita siguió volcada al ataque y antes del descanso conseguiría dos gritos más: el tercero, a los 26 minutos, nuevamente obra de Pléa con un magnífico remate de larga distancia para colgar el balón de un ángulo. Luego, a los 44, con Ramy Bensebaini aprovechándose de un córner desde la derecha y una mala salida del arquero Anatolii Trubin para definir y decretar el 0-4.
En el complemento, lejos estuvo de cambiar la historia. Borussia dominó a placer y jugó más cerca del arco contrario que del propio. Así, tras algunas chances despilfarradas, el 0-5 llegaría sobre los 20 minutos con Lars Stindl y un derechazo colocado.
Finalmente, la media docena vendría con el mejor jugador de la cancha como protagonista: Pléa redondearía su noche perfecta al recibir un pase filtrado y, posicionado dentro del área, disparar a la perfección y señalar el 0-6 que sería definitivo.
No hubo tiempo para más, fue baile y seis goles para el Borussia Monchengladbach que ahora mira a todos desde arriba con cinco unidades mientras que su rival de turno, humillación mediante, cae al segundo escalón del Grupo B con cuatro puntos.