Julio Olarticoechea, ex campeón mundial en 1986, es el único sobreviviente de esa generación en el cuerpo técnico de las selecciones juveniles de la Argentina. Bajo el mandato del equipo femenino aceptó, por pedido de la actual dirigencia de la AFA, el interinato de la sub 20. En una charla que tuvo lugar en el Predio de Ezeiza, el Vasco recordó el título obtenido en México y sus experiencias como director técnico.
El pasado 29 de junio se conmemoró el 30º aniversario de uno de los logros más importantes en la historia del fútbol argentino. El ex mediocampista hizo referencia a ese torneo: “Parece increíble que hayan pasado 30 años. Las imágenes hacen que nos podamos dar cuenta que no fue un sueño, sino que verdaderamente estuvimos ahí”.
Pese a haber conseguido títulos en River (Torneo Nacional de 1981) y en Racing (Supercopa Internacional de 1988), el logro conseguido de la mano de Carlos Salvador Bilardo lo considera como una de las celebridades más importantes de su carrera: “Salir campeón del mundo con la camiseta de su país, es lo máximo que le puede pasar a un futbolista”.
“El sacrificio que se hizo para llegar a esa copa fue muy grande”, rescató como una de las virtudes que tuvo el equipo. Pero también incluyó el modo de trabajo del entrenador: “Era muy obsesivo. Eso fue fundamental para que, en el día a día, en México, el grupo comience a afianzarse”.
A modo de comparación entre el fútbol de su época en la Selección y el actual, Olarticoechea apuntó a la falta de entrenamiento: “Antes teníamos más tiempo para prepararnos. La mayoría jugábamos en Argentina, pero ahora es diferente porque muchos juegan en el exterior. Eso hace que los técnicos tengan poco para trabajar y que los jugadores lleguen baqueteados, debido a la exigencia futbolística en sus clubes”. Además habló sobre el motivo por el cual cree que no se volvió a ganar un mundial: “El poco estado físico fue una de las causas por las cuales no se pudo obtener otro título, sobretodo en Brasil”.
En contraposición con lo que se vive hoy en día, habló sobre las virtudes que tuvieron los campeones del ´86 en México y sobre la comparación entre Maradona-Messi: “La forma de trabajo y el tiempo de preparación fueron fundamentales para ser los mejores. Teníamos a Diego en su mejor momento, pero siempre digo que jugó cuatro mundial y ganó uno, lo cual significa que detrás de él había un buen equipo. Messi disputó tres y todavía no pudo conseguir ninguno. Eso te da la pauta de lo difícil que es ganarlo”.
“El partido que le ganamos a Inglaterra (2-1) y la final ante Alemania (3-2) quedaron en la historia”, mencionó. Respecto a la forma de juego, dijo: “Teníamos una idea diferentes. Valdano (Jorge) era nuestro único punta, pero atrás suyo habían muchos volantes con llegada que hacían que no les demos referencias a los rivales en la marca”.
“Contra los ingleses nos dimos cuenta que estábamos para ser campeones”, rememoró. En referencia a la presión que tuvieron, comentó: “Es un factor que el jugador argentino lo siente desde chico, pero hay que saber llevarlo. En el mundial, el grupo fue fundamental para hacerlo”.
El fútbol le dio revancha para conseguir más títulos con la Albiceleste. Primero con el seleccionado femenino, donde contó sus experiencias: “Nunca imaginé que iba a dirigir a mujeres. Acepté el desafío luego de entrenarlas, luego de ser director técnico de la sub 18 (categoría 1995). Considero que el deporte es el mismo. Las chicas tienen mucha pasión, juegan bien, pero les falta formación”.
En el 2015 tuvo un nuevo horizonte: dirigir a una innovada sub 23 que disputó el Torneo Internacional Nagjee Cup en la India. “Fue un seleccionado formado por jugadores de la Primera B Metropolitana. Con un buen equipo, enfrentamos a equipos de primera división (TSV Múnich 1860 de Alemania, Dnipro Dnipropetrovsk de Ucrania y Shamrock Rovers de la cuarta de Irlanda). A pesar de los malos resultados, mantuvimos una idea de juego”, contó el entrenador poli funcional.
Por último, tras un pedido realizado por los dirigentes del fútbol argentino, tomó las riendas del seleccionado sub 20. “Es un nuevo desafío. Me toca entrenar a jugadores que juegan en primera o están en los planteles”, aseguró. El tradicional torneo de L’Alcudia, en Valencia, que se disputará del 24 de julio al 8 de agosto será uno de los próximos que tendrá con los juveniles: “Será raro porque se jugará en césped sintético y en cancha chica, pero nos queremos perder la idea de juego. Sé que en el país los resultados mandan: si ganás, sos un fenómeno. Si perdés, nos servís para nada. Somos Argentina y tenemos que demostrar buen fútbol y carácter”, culminó Olarticoechea.