SELECCIÓN ARGENTINA: LA CURIOSIDAD DEL SUBCAMPEONATO

El empate frente a Perú en La Bombonera dejó mucha tela por cortar. Especulaciones, matemáticas, cálculos, resultados venideros, críticas y aciertos. Lo concreto es que el fútbol continúa generando estadísticas históricas y, entre ellas, se pueden rescatar innumerables variables para analizar con respecto al deporte más lindo. El presente de la Selección Argentina nos sitúa en una compleja situación, donde los culpables de esta realidad serán parte de alguna otra nota. Hoy nos adentramos en la historia y una casualidad poco sabrosa: la curiosidad maliciosa del subcampeonato.

Argentina fue, desde los inicios del fútbol, una selección de élite mundial. Allá por 1930, era potencia, y en aquella Copa del Mundo disputada en Uruguay llegaría a la final. El subcampeonato trajo consigo un crecimiento del deporte y tiempo después se prefesionalizó. Sin embargo, para el Mundial de 1934, los equipos de la Liga Argentina -recientemente creada- no prestaron a sus jugadores para viajar a Italia. La Selección Nacional se armó carente de jerarquía con futbolistas amateurs  y una derrota con Suecia alcanzó para volver a casa de forma prematura. De subcampeones del mundo a ignotos participantes.

Argentina tocaría el cielo con las manos con los títulos de 1978 y 1986. Para 1990, el seleccionado dirigido nuevamente por Carlos Salvador Bilardo cayó derrotado en la final ante Alemania por 1 a 0. Un penal polémico sancionado por el árbitro Codesal es aún recordado como el culpable del segundo puesto en Italia ’90. Lo curioso vendría luego, porque en las Eliminatorias para la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994, varias de las figuras argentinas se vieron inmersas en un profundo bajón futbolístico y el equipo fue solo una sombra del de 1990. Así las cosas, tuvieron que medirse en un repechaje ante Australia para conseguir un pasaje a Estados Unidos. Antes, una sufrida clasificación (con un recordado 0 – 5 ante Colombia en Buenos Aires) dio por truncas las chances del boleto directo al próximo mundial. De subcampeones del mundo al sufrimiento de ingresar por la ventana.

Cuestión de creer o reventar, pero hoy Argentina está atravesando una complicada realidad para obtener un cupo a Rusia 2018. Todo se da en un marco particular, con una crisis institucional en el medio, cambio de entrenadores y renovación de algunos futbolistas. Sin embargo, lo peculiar está en la base de la casualidad: de subcampeónes del mundo en Brasil 2014 a la incertidumbre total.