SELECCIÓN ARGENTINA: ERA DE PREVER

Manifestantes palestinos se acercaron a la Ciudad Deportiva “Joan Gamper” para plasmar su malestar y reclamar por el partido que se jugará entre Argentina e Israel el 9 de junio en Jerusalén.

No es la primera medida que toman los palestinos en repudio del encuentro amistoso que jugarán los dirigidos por Jorge Sampaoli ante los israelíes. De hecho, hace unas semanas, el Comité de Solidaridad con el Pueblo Palestino de la Argentina y la campaña Boicot, Desinversión y Sanción (BDS) al Estado de Israel se acercaron a la calle Viamonte 1366 donde se encuentra ubicada la AFA para presentarle al presidente una carta dejando claro su postura ante la decisión de jugar un amistoso en Jerusalén.

Es de público conocimiento el enfrentamiento bélico entre Palestina e Israel y pese a que en el último tiempo parecía que la paz asomaba, una nueva medida volvió a encender dicho enfrentamiento. Donald Trump, máxima figura de los Estados Unidos de América, trasladó la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén y nombrar a Jerusalén como capital de Israel. Vale aclarar, que, para los palestinos, Jerusalén es un lugar sagrado donde conviven todas las religiones.

Según los manifestantes, el encuentro entre la Selección Argentina e Israel comprenden un espectáculo por los 70 años del país y una medida política impulsada por Benjamin Netanyahu (primer ministro). El reclamo va más allá de una simple jornada deportiva, sino en “mirar para otro lado” teniendo en cuenta que Israel tomó represalia de muchos palestinos en la conocida Franja de Gaza y asesinando o hiriendo a muchos inocentes. De todas maneras, perecería que se hacen oídos sordos ante este tema y el partido no correría peligro en disputarse.

Otro suceso que se vivió, fue una carta escrita dirigida al astro Lionel Messi por parte de unos niños israelíes que le pedían que no saliera a la cancha el sábado. Sin embargo, es algo que el crack de Barcelona no podrá evitar. Por contrato, según explican fuentes extraoficiales, Messi está obligado a jugar, aunque sea cuarenta y cinco minutos.