SELECCIÓN ARGENTINA: EL ROL DEL SELECCIONADOR

Después de una noche consagratoria para Franco Armani ante Racing volvió una vieja práctica entre los argentinos: La de poner y sacar nombres en la Selección Argentina. Una imposición para el técnico de turno o un álbum de figuritas que le queremos llenar nosotros.

Es un pack de “instalación” que ofrecemos los futboleros, en ese combo participamos los periodistas y hacemos una suerte de presión y tiramos de la cuerda hasta ver cuánto aguanta el DT en cuestión y si realmente efectiviza nuestro deseo o vuestras opiniones.

Este «deporte nacional» tiene larga data y continúa vigente con pedidos desde diferentes sectores para que no vaya Mascherano al mundial. Que pongan a Armani después de una volada fenomenal ante un remate de Zaracho. A Rusia deben viajar los que están con la flecha para arriba. Coincido.

El análisis merece ser más amplio. Con imágenes. Los llantos de Masche mostrando el dolor de las derrotas o esa barrida espectacular para evitar un gol de Robben. ¡qué rápido se arman los memes!. Para bien y para mal. Los “Masche-Facts” que fueron un furor en Brasil 2014, ahora se transformaron en canciones pidiendo que Sampaoli no lo lleve; como sucedió en un video, viralizado, donde unos jóvenes parodiaban una canción de la popular serie “La casa de papel”.

El precio del exitismo no es low cost, es difícil de pagar. Preguntale a Higuain. No le perdonan ni un partido. Están atentos. Expectantes. Cuando puede fallar el tipo. No importa que haga goles en Italia y muestre nivel de Selección. Está presente la de Alemania, las dos jugadas de Copa América y por último, la más reciente, abajo del palo ante España. Este Karma que arrastró el pipita llevó al técnico a buscar alternativas en Icardi y Benedetto. Claro que estos atacantes merecían su chance.

El archivo nos mata. Criticamos a Bilardo y nos disculparnos. Un trapo: «perdón bilardo». Dos finales. Con Basile fuimos bastantes indulgentes porque andábamos “dulces”, aunque no se salvó del pedido de cabezas tras el 0-5 contra Colombia. Sobraron los pedidos para todos los coachs. Llevá a Riquelme. Poné a Palermo.

Bielsa, un incomprendido. Buscaron armarle los equipos. En el homenaje a Maradona en 2001 fue a la bombonera y le cantaban “poné a Riquelme, sácalo a Aimar”. Lo liquidaron cuando Saviola se quedó afuera de la Copa del Mundo del 2002. ¿Cuánto le costó al Loco no poner a Crespo y a Bati juntos?, o hacer las valijas en primera ronda en Corea Japón 2002. Le colgaron el cartel de Fracaso.

A Passarella lo peleábamos, él no se quedaba atrás. No nos gustaron algunos resultados y lo corrimos porque le cerró la persiana al Diego y al Cani. Al “Diez” le exigimos que no vaya Verón a Sudáfrica, buscábamos explicaciones por la posición del Galgo Gutiérrez y cuestionábamos su relación con el Kun Agüero. A Batista le hicimos marca personal para que lo meta al “jugador del pueblo” como sea  y accedió, Tevez  convocado.

El jugador 23 es nuestro. Opinamos. Sabemos sobre todos los jugadores. Siempre le recalcamos a Menotti que desafectó a Diego en el 78’, acusamos a Pekerman porque dejó en el banco a Messi mientras nos eliminaba Alemania en el 2006. Siempre exigiendo al hombre equivocado. Nunca a políticos. Asfixiamos directores técnicos. Desde nuestro lugar nos ponemos en el rol del seleccionador.