Fue un delantero implacable y codiciado por muchos. Campeón juvenil con la Albiceleste en 1979, el riojano Ramón Díaz estaba llamado a ser el nueve de la Selección por mucho tiempo. Sin embargo, entre las sombras de Mario Kempes y otros menesteres, disputó nada más que un Mundial y convirtió un sólo tanto. Eso sí, fue una joyita ante Brasil en la derrota y eliminación por 3 a 1 hace exactamente 40 años.
Argentina llegó a la Copa del Mundo de España en 1982 con el objetivo de revalidar el título conseguido en su propia casa. Con el agregado de Diego Maradona al conjunto de César Luis Menotti y ese título sub 20 que ponía también entre los convocados al «Pelado» Díaz, el sueño de repetir la vuelta olímpica no era imposible aunque sí quedó realmente lejos.
La Albiceleste debutó con una derrota ante Bélgica en cancha del Barcelona. Al rato se recompuso y goleó a Hungría por 4 a 1 en Alicante con un tanto de Daniel Bertoni, otro de Osvaldo Ardiles, y un doblete del pibe que prometía muchísimo: Maradona. La clasificación a la siguiente instancia se dio con un cómodo 2 a 0 sobre El Salvador.
Ya en la segunda fase, la suerte criolla se derrumbó en el arranque cuando Italia le ganó 2 a 1. Quedaba una bala de plata y luego rezar. Sin embargo, el sueño de derrotar a Brasil se esfumó en una jornada donde la Verdeamarelha se impuso por 3 a 1 con goles de Zico, Serginho y Júnior. El descuento, a un minuto del cierre, lo metió justamente Ramón Díaz.
Con 22 años y habiendo llegado al Napoli de Italia, el «Pelado» se perfilaba como uno de los grandes goleadores de la Albicelete a futuro. Sin embargo, ese zapatazo violento de afuera del áreas que se tornó inatajable para Waldir Peres, fue el único tanto suyo en una Copa del Mundo. Así, de fugaz fue su paso, aunque dejó ese imborrable recuerdo del 2 de julio de 1982.
Díaz se quedó afuera de México 1986 mientras firmaba contrato con Fiorentina y veía a Argentina levantar el trofeo en tierras aztecas. Brilló en el Viola y en el Inter de Milan, de ahí se fue a Francia para jugar en el Mónaco y contaba con las esperanzas intactas de ser convocado por Carlos Bilardo pero eso no sucedió. Lo cierto es que hace 40 años, el riojano, escribía su nombre por un rato en un Mundial, con un golazo, y justamente ante Brasil.