Se cumplen 23 años de uno de los días más tristes en la vida de Racing

«Ha dejado de existir Racing Club Asociación Civil» fueron posiblemente las palabras más hirientes de la historia para la entidad de Avellaneda. En la mañana del 4 de marzo de 1999, la síndico Liliana Ripoll, no dudó en dar la noticia a los medios. El resto fue digno de una novela, una serie, o una película épica gestada por el amor de su gente.

Al momento de la quiebra, la Academia ostentaba un título mundial ganado al Celtic de Escocia, una Libertadores y una Supercopa. A principios de aquel siglo fue no sólo el máximo ganador en el amateurismo sino que registró una racha de siete títulos en fila que al día de hoy no superaron en Argentina. Ni hablar del primer tricampeonato, o los títulos del 1958, 1961 y 1966.

Un enorme parecía sucumbir a los problemas económicos que todos tenían pero afectaban a muy pocos. Bastaba contar con los dedos de la mano algunos casos que debieron pagar una cuota altísima en sus vidas como Deportivo Español o Mandiyú de Corrientes. No obstante, el poderío de Racing a nivel nacional y la pasión de sus fieles torció cualquier tipo de castigo jurídico.

Esa misma noche, un redoblante impactó en el rostro de Daniel Lalín, el presidente del club en ese entonces. Nadie dormía en Avellaneda. Tres días después, la Academia debía iniciar el campeonato pero claramente no estaba habilitado. Más allá de eso fue más gente al Cilindro que a otras canchas donde sí arrancaba el torneo de Primera División. No hubo fútbol, pero fue una muestra de amor como nunca antes se había visto.

El 4 de marzo de 1999 quedará en la memoria colectiva de Racing. Seguramente lo sea eternamente como un recuerdo y un pasado al cual jamás se deberá volver. Sin embargo, como decía el poeta Ruíz de Santayana, «quien olvida su historia está condenado a repetirla». Por eso mismo, en épocas de mieles dulces, también será importante volver la mirada hacia atrás para no olvidarse jamás de lo sucedido.

Acerca de Marcelo Patroncini 17516 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.
Contacto: Sitio web