Con un gol por bando en el tiempo agregado, el Verde y el Taladro igualaron 2-2. Julián Brea y Harrinson Mancilla anotaron para el local y Giuliano Galoppo convirtió un doblete para la visita.
Cuando todo parecía que quedaba en reparto de puntos, Sarmiento revirtió la historia y se estaba por desatar la fiesta en el Eva Perón. Pero Banfield no se rindió y consiguió empatar el duelo cuando al reloj le quedaba granitos de arena.
Ambos equipos le dieron buen ritmo al partido. Sin embargo, en el primer tiempo no lograron generar peligro en el arco rival. Manejaron bien la pelota en la transición de defensa a ataque, pero le faltó estar preciso en el último cuarto del campo. En una de las pocas que el Taladro pudo lastimar, fue efectivo. La jugada comenzó desde los pies de Enrique Bologna, hubo varios toques a lo largo del terreno y Giuliano Galoppo sacó un remate en el borde del área que se clavó al lado del palo de Lucas Acosta. El Verde no se quedó atrás y adelantó sus líneas para ir por el empate, aunque sin encontrar soluciones.
En el complemento, el local fue por todo ante un contrincante que de a poco fue retrocediendo. Le faltaba ajustar en los últimos metros. Hasta que una viveza de Lisandro López fue el primer toque para empatar. El ex Racing jugó un lateral rápido ante la insistencia de la visita que era para el otro lado, Julián Brea giró cuando recibió y sacó un bombazo al ángulo para poner tablas. El conjunto que comanda Diego Dabove respondió rápido con un centro desde un tiro libre y el arquero le ahogó el grito a Juan Manuel Cruz.
Los minutos siguientes se parecieron a los de la etapa inicial. Buen ritmo, poco peso ofensivo y sin peligro para los guardametas. Solo Jonathan Torres se animó a probar desde lejos y Bologna salvó a Banfield de irse con las manos vacías. Recién en el tiempo agregado, el encuentro pasó a ser electrizante. Primero con el dueño de casa que se puso adelante en el tanteador, otra vez, con un saque desde el costado. Torres la peinó, Luciano Gondou descargó atrás y Harrinson Mancilla apareció para desatar la locura en Junín. Quizás eso le jugó una mala pasada, porque no aguantó el balón y se desconcentró. Alexis Maldonado se fue solo por el sector derecho, el centro se desvió en el camino y Galoppo entró solo para salvar a su equipo.
De la locura a la desazón pasó Sarmiento que estaba por conseguir tres puntos vitales para la tabla de promedios. En cambio, Banfield terminó rescatando uno y salvando la racha sin derrotas.