Junín volvió a vestirse de verde. Ayer por la noche, en el estadio Eva Perón, Sarmiento y Quilmes, hicieron su debut en la segunda categoría del fútbol argentino tras haber sido dos de los cuatro equipos que descendieron en la temporada pasada desde la Primera División, y empataron sin goles en el cierre de la jornada inicial. Los locales tuvieron la posibilidad de abrir el marcador en los pies de Héctor Cuevas, pero Emanuel Trípodi le atajó un penal.
El equipo dirigido por Fernando Quiroz tuvo varias oportunidades para llegar anotar: dos cabezazos de Yamil Garnier y Gonzalo Bazán fueron controlados por el arquero de la visita; y el tiro desde los 12 pasos desperdiciado por Cuevas. De la mano de Lucas Nardi, Quilmes también tuvo lo suyo, a pesar de haber apostado a salir de contra: una definición de Matías Tissera que se fue cerca del arco defendido por Manuel Vicentini y también a través de un remate de Sebastián Romero.
Sarmiento deberá aguardar casi 15 días para intentar conseguir la primera victoria en el campeonato, donde visitará a Villa Dálmine, porque la próxima semana tendrá fecha libre. El Cervecero, en cambio, buscará el mismo objetivo el sábado, donde recibirá al Viola, en horario a confirmar. En el estadio Centenario acumula tres partidos sin ganar, como consecuencia de un empate y dos caídas. La última vez que lo hizo fue el 28 de abril donde Matías Orihuela marcó el único tanto en el triunfo ante Talleres de Córdoba