El Verde de Junín no sólo cerró el 2016 en zona de descenso sino también sin entrenador ya que el ex campeón del mundo, Jorge Luis Burruchaga, decidió ponerle fin a su escueto pasaje por la escuadra bonaerense debido a la falta de pagos. Sin embargo este no fue el año para el «Burru» quien en marzo se fue de Atlético Rafaela declarando que «los dirigentes se portaron muy mal» con él.
Sarmiento no gana para disgutos. Lo que no pudo conseguir con Gabriel Schurrer lo obtuvo con su nuevo entrenador que llegó en la décima jornada y arrancó con el pie derecho. Un triunfo ante Belgrano en el Mario Kempes le daba vida a la ilusión juninense para quedarse en la máxima categoría del fútbol argentino. Después llegó el empate frente a Godoy Cruz y dos victorias al hilo, ante Quilmes y Tigre. Sin embargo, en su última función, llegó el primer traspié ya que cayó contra Aldosivi por 2 a 0 en el Eva Perón.
Hasta ese entonces, la tranquilidad había llegado al Verde que había cosechado 10 puntos de los últimos 15 para acercarse a la posición que actualmente ocupa Huracán siendo el peor ubicado dentro de los que no están en la zona roja. Pero la falta de pagos, el posible éxodo de varios jugadores y la incertidumbre acabaron con la paz que reinaba.
Burruchaga, seducido sobre todo por los hinchas de Independiente que hasta crearon una fanpage exigiendo que vayan en busca del entrenador para reemplazar a Gabriel Milito, pegó el portazo. La razón principal estaría en el tema económico pero, inevitablemente, se abre el interrogante para ver si no se calzará el buzo colorado en las próximas horas.