Talleres resucitó con el gol de Michael Santos en el final y le terminó rezando a Guido Herrera que le tapó el penal decisivo a Francisco Dutari para pasar a cuartos de la Copa Argentina. Estudiantes de Río Cuarto le hizo un partido incómodo a la T, lo ganaba sin pasar sobresaltos pero le escapó en el epílogo y quedó afuera de la competencia desde el punto penal.
El Celeste se paró con más actitud en la cancha y se encargó de cortar el juego de un rival que nunca estuvo cómodo. El Matador tuvo la más clara en los pies de Carlos Auzqui, sin embargo Brian Olivera fue rápido y desvió el peligro. Después de eso, no pasó nada de riesgo. Fue un primer tiempo con pocas emociones, algo que le servía al equipo de la Primera Nacional.
En el inicio del complemento, los hombres de Gerardo Acuña golpearon la puerta del arco en Rosario. Nahuel Cainelli desbordó y Nicolás Talpone definió al primer palo para romper la paridad en la cancha de Newell´s. Al conjunto del Cacique Medina le faltó reacción y variantes en ataque ante un contrincante que se defendió con uñas y dientes. Por suerte (para la T), Michael Santos se transformó el bombero para apagar el fuego en el resultado después de conectar de cabeza un centro de Héctor Fértoli. El empate llegó en un momento ideal y fue la antesala de una sufrida clasificación.
Tanto los jugadores de Estudiantes como los de Talleres estuvieron finos en la definición por penales. Las primeras cinco ejecuciones entraron pero, en la primera tanda de uno, Diego Valoyes anotó para el Matador y el arquero Guido Herrera le detuvo el remate a Francisco Dutari para regalarle a los cordobeses de la capital el pase a cuartos de final de la Copa Argentina.