
Los Rossoneri empataron la serie prácticamente desde los camarines. Antes del minuto de juego, Milan puso el 1 a 0 sobre Feyenoord gracias a un cabezazo de Santiago Giménez. El mexicano no celebró la conquista por respeto a su ex equipo.
Todo comenzó en la segunda jugada de una pelota parada. Allí se cumplió la máxima del fútbol que dos cabezazos en el área son gol. Y todo porque Malick Thiaw la bajó con su frente por el segundo palo para que el refuerzo del Milan conecte prácticamente abajo el arco.
Santi Giménez ya había anotado frente a Empoli y Hellas Verona por Serie A. Ahora llegó al sexto tanto en esta edición de Champions League pero con el detalle que los cinco anteriores habían sido con Feyenoord. Y éste, su primer grito internacional con los Rossoneri.
Foto: Photo by Marco Luzzani/Getty Images
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