River Plate respiró en San Juan después del golpe ante Jorge Wilstermann en Bolivia. Con un equipo alternativo, el Millonaro madrugó a San Martín en el Hilario Sánchez y sacó una diferencia suficiente para aguantar la respuesta de un Verdinegro que lo intentó en enésimas ocasiones pero falló ante su falta de eficacia. Un triunfo para recuperar la alegría y la punta de la Superliga pensando en el duelo de la Copa Libertadores de esta semana.
Los hombres de Marcelo Gallardo no le dieron tiempo a los sanjuaninos para acomodarse en el césped y a los tres minutos Rojas y Auzqui armaron una jugada para dejarlo solito a Santos Borré que mandó el primer gol a la red. El local se despertó con la participación más activa del uruguayo Alvaro Fernández aunque los Millo volvieron a contar con su efectividad en el arco rival, esta vez con Carlos Auzqui como anotador. El 2 a 0 fue una alarma para el dueño de casa que llevó peligro a los tres palos de Augusto Batalla con un cabezazo de Facundo Barceló y un remate de Gustavo Villarruel. De tantos intentos llegó el descuento desde un córner entre Sergio Escudero y Carlos Auzqui en contra.
El aluvión lo provocó el Santo Sanjuanino en el complemento con una cara «super» ofensiva pero con los problemas de siempre: la definición. Nicolás Maná, Gonzalo Prósperi y Álvaro Fernández desaprovecharon sus ocasiones de gol y dejaron pasar el momento de lucidez. Los espacios en el fondo local aparecieron y la contra no se hizo esperar. Marcel Picazzo, que debutó con la camiseta millonario, liquidó el pleito para el 3 a 1 definitivo.
Los chicos de River golpearon en los momentos justos y sacaron la distancia justa que se mantuvo hasta el final. Un 3 a 1 del conjunto de Nuñez que lo eleva a los más alto de la punta de la Superliga junto a Boca y que lo tranquiliza de cara al choque de vuelta de la Libertadores ante Jorge Wilstermann. Fue una alegría para la Copa.