¿Qué le hacía una mancha más a la Sereníssima?. Claramente nada. Después de llegar al centenar de juegos sin triunfos ante otras naciones, la escuadra de Franco Varrella perdió frente a los de Azul y Rojo por 2 a 0 en Serravalle y estiró su carencia de victorias a 101 pleitos.
San Marino volvió a perderlo solo, desde el arranque, nada que ver como lo sucedido ante Gibraltar donde al menos pudo aguantar más. El conjunto celeste, a los 2 minutos de partido, ya sabía que se trataría de otra noche para el olvido frente a un Liechtenstein que hizo negocio temprano y después se dedicó a mirar a todos desde lo más alto de su grupo.
Iban poco más de 120 segundos en el Olímpico de Serravalle cuando Luca Ceccaroli, en una toma de de catch, derribó a Andreas Malin dentro del área. El defensor visitante, que milita en el fútbol de Austria, cayó sin atenuantes, no pudo presenciar el córner como debía, y el árbitro Enea Jorgii sancionó la pena máxima para los hombres del islandés, Helgi Kolvidsson.
Con un toque sutil, Nicolas Hasler, ex Chicago Fire de Estados Unidos y actual mediocampista en el balompié suizo, batió desde los doce pasos a Elia Benedettini. El guardameta, en esta jugada en particular, nada pudo hacer pero sí fue completamente responsable del otro tanto del elenco Nati antes del cuarto de hora.
Minuto catorce en Serravalle cuando Dennis Salanovic corrió a buscar una pelota que tenía como destino los guantes del arquero. El delantero, de todos modos, no dio por perdida la ocasión y, Benedettini, dudó en atenazar el esférico que le pasó por delante suyo para que el número once pudiese mandar el centro sin problemas y encontrar a Yanik Frick que, de cabeza, puso cifras definitivas.
Liechtenstein se conformó con el 2 a 0, su entrenador incluso no gastó todas las variantes, y así trepó a lo más alto del grupo. San Marino, intentó reaccionar, no pudo, no tuvo con qué, ni siquiera con el argentino Adolfo Hirsch, y sumó una mancha más a su prontuario que ya alcanzó los 101 encuentros sin victorias.