Siro Rosané no tenía intenciones de renovar por la poca participación que tenía en el Ciclón y Barracas Central pidió condiciones. El volante pasará con el pase en su poder al Guapo y dejará un porcentaje de una futura venta en Boedo.
El mediocampista no era muy tenido en cuenta por Rubén Darío Insúa. De hecho, solo sumó minutos en la victoria 1-0 en Córdoba ante Belgrano. Esa tarde, tuvo la mala fortuna de ser expulsado y el técnico lo mantuvo relegado.
Su contrato con San Lorenzo finalizaba en diciembre y la dirigencia azulgrana se movió para encontrarle salida. Porque ni siquiera un préstamo era una opción viable (para ser cedido debía extender el vínculo).
Según cuenta el colega Pablo Lafourcade, el propio Matías Lammens negoció con Claudio Tapia y terminaron arreglando que Rosané llegue a coste cero a Barracas, pero dejará un porcentaje de una futura venta. Todavía, al no haber sido comunicado de forma oficial por ninguno de los clubes, se desconoce si es un veinte o un cincuenta por ciento lo que le queda al Ciclón pensando en una próxima transferencia.