Ya pasaron tres años. ¿Quién diría que esa obsesión, ese anhelo, esa fantasía, esa ilusión una noche de agosto podría cumplirse? Más allá de los años, de participaciones para el olvido, de vidas que se fueron queriendo vivir ese momento, el Ciclón pudo levantar la Copa Libertadores. Y casualmente fue un día como hoy, un 13 de agosto pero del 2014; el año en donde la historia cambiaría para siempre.
Si nos ponemos a recordar, nadie daba dos pesos por el equipo de Edgardo el “Patón” Bauza; y menos después de ver el arranque que tuvo el conjunto azulgrana en ese entonces. El primer partido del Ciclón fue en Brasil y Botafogo lo pasó por arriba derrotándolo 2-0. Luego, con un gol de Ángel Correa, San Lorenzo se impuso de local contra Independiente del Valle y todo parecía equilibrarse. Sin embargo, los conducidos por Bauza no pudieron aguantar la victoria frente a Union Española en el Gasómetro y dejaron dos puntos en el camino.
Los enojos y murmullos comenzaban a aparecer en la tribuna y más de uno pedía la cabeza del DT. Todo iba a potenciarse después de la derrota 1-0 en Chile y el empate en Ecuador contra Independiente del Valle. Luego de la igualdad en Quito, ya hasta se había instaurado el #AndateBauza en las redes.
Más allá de todo, un milagro le permitió a San Lorenzo seguir pensando en la competencia internacional. En casa y frente a Botafogo en la última fecha, los cuervos vencieron 3-0 a los cariocas y se clasificaron como los segundos peores de la Copa. Pese a esto, la gente celebró el paso de ronda.
Los octavos de final fueron con Gremio y el sufrimiento volvió a aparecer. En la ida, con otro gol de Correa, San Lorenzo ganó y viajó a Brasil con esperanzas de mantener el resultado. Un resultado que le fue imposible retener y que con una derrota 1-0 terminó en los penales. Esa noche se lució Sebastián Torrico y los Gauchos de Boedo se metieron entre los ocho mejores de América.
En cuartos, eliminaron a Cruzeiro casi sin sufrir y haciendo sobre todo un buen papel en tierras brasileñas. Casi para terminar, goleó a Bolivar en semifinales con su gente de testigo y perdió 1-0 en la altura accediendo por primera vez en su historia a una final.
El 6 de agosto de 2014, en Paraguay, San Lorenzo empató 1-1 contra Nacional (el peor clasificado) y la historia se definiría en el Pedro Bidegain. Los días previos al 13, se vivieron de una manera especial en Boedo. Esa semana, las boleterías explotaron y hubo hasta 30 horas de cola para sacar una entrada para vivir ese encuentro. Finalmente, el árbitro sancionó penal a los 35 minutos del primer tiempo, y tras la ejecución de Néstor Ortigoza, todos conocen como terminó la película…