San Lorenzo hizo un verdadero papelón en el Nuevo Gasómetro, y ante su gente. Con un pésimo planteo y desarrollo del juego, sumado a un flojo arbitraje de Néstor Pitana, los de Juan Antonio Pizzi cayeron por 4 a 1 frente a Central Córdoba. Jonathan Herrera, Luciano Alzugaray en dos ocasiones y Marcelo Melo anotaron para los de Santiago, mientras que Bruno Pittón había empatado transitoriamente para el local que jugó desde los 20 minutos con diez por la expulsión de Gianluca Ferrari.
Se enfrentaban dos equipos con la necesidad de ganar, aunque por razones diferentes. Por un lado estaba el Ciclón, que ya conocía el resultado de Argentinos, y quería un triunfo que lo deje, al menos hasta el domingo, como puntero. En frente estaban los de Coleoni, que querían salir de la zona de descenso, y con una victoria iban a poder lograrlo al menos por esta jornada.
En el primer tiempo, se pudo ver a la visita con la intención de lastimar desde el arranque. En sus dos primeros ataques, casi abre la cuenta. En una no estuvo fino, y en la segunda, Herrera le pegó al palo. La respuesta del Ciclón no apareció, aunque tendría que haber tenido un penal que Pitana omitió por un tremendo agarrón sobre Cachila Arias. A los 20, Ferrari dejó con 10 hombres al Cuervo por una falta de último recurso, una regla que ya no corre, pero Pitana decidió expulsar igual al defensor del local. Así, la visita se agrandó y sobre los 33 rompió la paridad. Herrera volvió a quedar mano a mano frente a Navarro y esta vez no falló para poner el 0-1 con el que se fueron al descanso.
En el complemento, el Cuervo mostró una mejoría en ataque, aunque sin generar demasiado peligro al Ruso Rodriguez. Por su parte, el Ferroviario, de contra complicaba una y otra vez, aunque sin estar fino en la definición. En una de sus arremetidas, la principal llave de gol del Cuervo, Bruno Pittón, pisó el área rival y con un tremendo zurdazo puso el 1-1 a los 24. Pero 180 segundos más tarde, y tras un córner en contra, la visita salió de contra y Alzugaray la picó ante la salida de Navarro para volver a poner a su equipo arriba.
De ahí en más todo fue desesperación por parte del Cuervo, que hacía pases sin sentido. Estiraba mucho la cancha y no terminaba las jugadas. Así, tras otro córner a favor mal ejecutado, Meli se fue de contra, y tras una gran pared con Herrera la colgó de un ángulo para liquidar la historia 1-3. Sin embargo, el arma más peligrosa del Ciclón, Pittón, tuvo una clarísima con un remate que dio en ambos postes y salió. La suerte no estaba del lado local, y para colmo ya en tiempo cumplido, Alzugaray volvió a irse de contra y le puso la frutilla a la goleada: 1-4 y final.
No hubo tiempo para más en el Nuevo Gasómetro. Pésimo partido de San Lorenzo que más allá de los fallos arbitrales, hizo un papelón en todos los aspectos, desde el planteo, el desarrollo, los cambios, el juego y el desarrollo. El equipo de Pizzi perdió la chance de subirse a la punta de la Superliga, y ahora se le viene el clásico con Huracán. Por su parte, Central Córdoba consiguió una goleada histórica, y así logró salir de la zona de descenso, y meter a un equipo importante de la Superliga: Rosario Central.