SAN LORENZO 1 – BANFIELD 1: SANTO MILAGRO

Como nos tiene acostumbrado este equipo en los últimos tiempos, San Lorenzo volvió a lograr un milagro. Empató 1 a 1 contra Banfield, en el Nuevo Gasómetro. Sebastián Blanco convirtió para el Ciclón, mientras que anteriormente, Santiago Silva había puesto en ventaja al Taladro. En la previa, este resultado parecía no servir, pero desde San Juan, San Martín le dio una alegría inmensa al Cuervo, tras ganarle a Godoy Cruz, y le permitió a los de Boedo disputar la Final vs Lanús el próximo fin de semana.

El equipo de Julio Falcioni arrancó mejor parado en el partido. Con un Wlater Ervittti, que cada vez que tocaba la pelota era insultado, comandando cada ataque de la visita, con Giovanni Simeone muy activo y Silva pelando con la defensa azulgrana, los del sur crearon las primeras situaciones. Primero fue Ervitti quien exigió una buena respuesta de Sebastián Torrico, que mandó el disparo al córner. Un par de minutos más tarde, Torrico le tapó un cabezazo de Simeone, que tenía destino de gol. De repente, en las tribunas del Ciclón se escuhó un grito de gol. Si, las noticias llegaban desde San Juan, donde San Martín le estaba ganando a Godoy Cruz, y con el empate, al Cuervo le alcanzaba. Pero a los 26, tras una buena asistencia de Ervitti, Silva definió de primera para vencer a Torrico y poner el 0-1.

Tras el gol, Banfield se cerró bien atrás y cortó el circuito Ortigoza-Belluschi, y generó varios dolores de cabeza al fondo del Cuervo con las contras. Hasta los 40 minutos, San Lorenzo no había generado peligro, hasta que tras varios rebotes, Blanco remató por izquierda, y exigió la buena respuesta de Hilario Navarro. Pero a los 44, el volante tuvo revancha: aprovechó un pase de cabeza de Nicolás Blandi, le ganó la espalda a Alexis Soto, y empató el partido con un remate al primer palo.

El complemento no arrancó de la mejor manera para los dirigidos por Pablo Guede. A los pocos segundos, Ortigoza tuvo que ser reemplazado por una lesión muscular, y en su lugar ingresó Pablo Barrientos. El Ciclón mejoró, pero no lo suficiente, aunque le alcanzó para generar peligro. Un remate de Franco Mussis que terminó en las manos de Navarro, y un remate de Belluschi que se fue por arriba del travesaño, fueron las jugadas más peligrosos. Pablo Guede no sabía si aguantar el resultado o ir a buscarlo, para no especular demasiado con el otro partido. Pero sobre la hora, el Ciclón casi se queda con todo y sin nada. Es que en el Hilario Sánchez llegaba la noticia de que Godoy Cruz estaba cerca del empate, y para colmo, a los 45, Adrián Sporle apareció sólo por el sector izquierdo, cabeceó, y cuando todos pensaron que la pelota se metía, la red se movió pero del lado de afuera. Sí… otro milagro de este San Lorenzo, que casi se lleva el partido a los 47 con un cabezazo de mauro Matos, que sacó Claudio Pérez en la línea.

De esta manera, Patricio Lousteau marcó el final del partido. Y había que esperar el resultado del otro partido. Como aquella vez en el 95, cuando los jugadores esperaban el resultado de Gimnasia para ver si salían campeones, o en la Libertadores del 2014, cuando se esperaba las noticias de Chile. En esos casi diez minutos de diferencia, todos estaban pendientes de la radio, y algunos, viendo la tele desde la platea. Hasta que se escuchó el gol de Ezequiel Montagna, el jugador de San Lorenzo que está a préstamo en San Martín, y que ahora sí desató la euforia en el Nuevo Gasómetro. Los dirigidos por Guede salieron al campo a festejar la clasificación a la próxima Copa Libertadores, y a la final del próximo fin de semana frente a Lanús, en el Monumental.