Los Toros Rojos continuaron con su marcha triunfal y su sueño de meterse en octavos de final de la Champions League. En Austria, el elenco de Matthias Jaissle venció por 3 a 1 a los Lobos del neerlandés, Mark van Bommel, que perdieron el invicto en la competencia tras dos empates en fila.
Salzburgo hizo mejor las cosas que Wolfsburgo y ratificó el triunfo de la fecha pasada ante el Lille de Francia para posicionarse de manera formidable en la cima del grupo G. Wolfsburgo, que llegaba a este cotejo después de empatar con el Sevilla de España, regresó a Alemania con las manos vacías y la necesidad de ganar cuanto antes.
Dos minutos necesitó el local para abrir la cuenta. Karim Adeyemi recibió un pase largo, Kevin Mbabu falló estrepitosamente en el cierre, y el alemán no perdonó en el mano a mano frente al belga, Koen Casteels. De hecho, el fondo visitante tuvo otra falencia en defensa pero el jugador de la Selección de Estados Unidos, Brenden Aaronson, reventó el travesaño tras el yerro de su compatriota, John Brooks, cuando iban 11 del capítulo inicial.
Wolfsburgo, en su mejor momento del partido, encontró el empate antes del cuarto de hora. Lukas Nmecha ganó de cabeza en el área chica tras un córner de Maximilian Arnold y la falta de atención entre Philipp Köhn y el resto de los defensores del Salzburgo que se quedaron esperando por la respuesta del arquero.
La visita contó con una ocasión para irse al descanso en ventaja pero Maximilian Wöber se interpuso justo al fusilamiento de Nmecha. Algo parecido sucedió en el costado opuesto de la cancha pero fue Casteels quien salvó con sus piernas el intento de Luka Sucic para que ambos marchen al entretiempo igualados en uno.
Los Toros Rojos salieron con mayor ímpetu a la complementaria y lo demostraron en las jugadas de riesgo. El francés, Jérôme Roussillon, se lo negó prácticamente en la línea a Sucic que estuvo seco de goles pero húmedo de buen fútbol. A los 19 minutos se inclinó la balanza en favor del local tras un córner donde la pelota quedó viva en zona candente, Rasmus Kristensen punteó con el botín y Noah Okafor empujó en el área chica.
El mismo suizo que puso el 2 a 1 se encargó de bajarle la persiana a la contienda en Austria con un tanto bastante parecido al anterior. Una pelota parada voló al rectángulo mayor del área de los Lobos, Adeyemi la bajó de cabeza, y el ex Basilea no perdonó prácticamente delante del rostro de Casteels que poco pudo hacer.
Wolfsburgo, que estaba invicto en esta temporada de la Champions League, no tuvo su mejor versión y volvió a Baja Sajonia con las manos vacías. Salzburgo, con la presencia del argentino Nicolás Capaldo que ingresó en el segundo tiempo, ganó 3 a 1 y quedó en lo más alto del grupo G para ilusionarse con un lugar en los octavos de final.
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