Nueva Zelanda se tomó revancha de la derrota sufrida el sábado pasado en Christchurch ante Los Pumas con una lapidaria goleada por 53-3 en Hamilton. En dos semanas, Argentina recibirá a Sudáfrica por la 5ª fecha del Rugby Championship en el estadio de Vélez Sarsfield.
La semana pasada, tras la derrota en Christchurch frente a Los Pumas, el equipo conducido Ian Foster se retiró de la cancha claramente reprobado por su gente, a partir de allí, era esperable una reacción de los hombres de negro para este segundo encuentro frente a los argentinos por la 4ª jornada del Rugby Championship, y vaya si lo hicieron, jugaron su mejor partido del año, pasaron por arriba de principio a fin al elenco albiceleste y lo dejaron asentado en el score con un 53-3 abrumador e inapelable que, al menos hasta que juegue más tarde Australia versus Sudáfrica, los deja en la cima de las posiciones a dos fechas del final.
Un contraste total y absoluto entre lo ocurrido hace siete días y el duelo de este sábado en la lluviosa noche de Hamilton, en la isla norte del archipiélago. La presión ejercida por los neozelandeses desde el kickoff en todas las facetas del juego no le permitió ni un instante de comodidad al equipo de Michael Cheika, provocando innumerables pérdidas de pelota, errores en el manejo y problemas de indisciplina, en esas condiciones, rápidamente empezaron a llegar los puntos para los locales, Richie Mo’unga abrió la cuenta con un penal al minuto de partido, y luego los tries del pilar Ethan De Groot, Caleb Clarke y Rieko Ioane para cerrar la etapa inicial con un rotundo 24-3. Entre medio, un penal de Emiliano Boffelli que significaron los únicos puntos argentinos en la contienda.
A partir de los cambios parecía revitalizarse el conjunto nacional, arremetió Thomas Gallo, Juan Martín González superó la línea del ingoal pero no pudo apoyar y tras esa jugada, un rato con uno más por la amarilla a Fletcher Newell, sin embargo, luego de varios minutos posicionados en campo rival, no pudieron anotar y tras una pelota recuperada, Rieko Ioane comandó el contraataque que culminó con el try de Jordi Barret. La sed de revancha de los maoríes se terminó de manifestar en el tramo final del partido, era una aplanadora que se llevaba puesta a los argentinos, sometiéndolos en el contacto y obteniendo dividendos con las conquistas de Ardie Savea, Brodie Retallick y Beauden Barrett, este último sobre la bocina, para un 53-3 que se transforma en la cuarta victoria más abultada del historial.

Este triunfo con punto bonus les permite a los neozelandeses desplazar justamente a Argentina en la cima de las posiciones, aunque al final de la jornada, Australia podría quedarse con esa ubicación de privilegio tras su partido ante Sudáfrica en Sydney. Los Pumas tuvieron un día fatal en Hamilton, sin quitar absolutamente ningún mérito al rival, esos en los cuales no sale una bien, en el que nunca supieron ni pudieron adaptarse a las condiciones adversas y, dejando una alarmante preocupación por los pronunciados altibajos de una semana a la otra.
A la vuelta de la esquina asoman los Springboks dentro de dos sábados en el estadio de Vélez Sarsfield, es mucho lo que habrá que cambiar respecto a la producción de hoy pero este equipo también ha dado sobradas muestras que puede hacerlo, que tiene carácter y jerarquía para dar vuelta esta página, más aún cuando juega en casa y es apoyado por su gente, y como bonus motivacional, una victoria los llevaría con chances de campeonato para la última fecha ante los propios sudafricanos en Durban.