Pasaron once partidos y casi tres meses donde el «Toro» masticaba bronca por no acertar en la retaguardia contraria. Acostumbrado a marcar goles por doquier, el argentino se consagró campeón del mundo en Qatar aunque con la pólvora seca. Después de 87 días, Lautaro Martínez volvió a convertir y se quitó una gran espina de encima.
El surgido en Racing no inflaba las redes rivales desde el maravilloso empate 3 a 3 con Barcelona por Champions League. Esa noche en Catalunya parecía intratable y los medios europeos lo colocaban como posible venta en el invierno a la Premier League.
Desde ese 12 de octubre de 2022 hasta la noche del 7 de enero de 2023, Lautaro Martínez jugó dos partidos de Serie A y ocho con la Selección Argentina sin hacer lo que mejor sabe. En su undécima presencia, el «Toro» no falló y aprovechó un gran regalo para celebrar.
Inter empataba con Monza en Lombardía hasta que el dueño de casa le obsequió el tanto al nacido en Bahía Blanca. A los 22 minutos, Michele Di Gregorio salió del fondo jugando con Pablo Marí. El español se durmió, esperó al sudamericano y perdió la pelota para que el ex Racing pudiese definir con todo el arco a su merced.
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