Rosario Central no pierde el tiempo en Cuarentena y estudia la posibilidad de cambiar la localía mientras el fútbol se juegue a puertas cerradas. La decisión se basa exclusivamente en lo económico teniendo en cuenta el costo que significa abrir el Gigante de Arroyito y no recibir hinchas.
El Predio de Arroyo sería el lugar elegido por el Canalla que se ahorraría bastante dinero en seguridad y traslado. El plantel concentra en dichas instalaciones que están en condiciones de albergar un partido de Primera División. Doce mil espectadores (aunque eso no importe) y un campo de juego en perfectas condiciones. Se jugaron amistosos internacionales y Tiro Federal disputó cinco partidos en esa cancha en el 2005 cuando tuvo su tiempo en Primera.
Abrir el Gigante sin público significa un costo de $ 600.000 mientras que jugar en Arroyo Seco costaría cerca de $200.000. La idea no es mala en esta época de vacas flacas. El Canalla analiza esta idea y, en caso de tomar la decisión, deberá hacer un pedido en AFA a través de una nota.