El debut de la temprada para La Loba fue aceptable. El equipo de José Mourinho se impuso por 1 a 0 frente al Granate con un gran partido en lo colectivo y una carencia de peso ofensivo frente a un rival que prácticamente no inquietó a Rui Patricio.
Salernitana pudo llevarse un punto milagroso si es que Bryan Cristante no acertaba el zurdazo desde la puerta del área grande cuando iban 33 minutos del primer tiempo. Lo cierto es que el partido en sí le correspondió por completo a Roma aunque el resultado quedó muy corto.
Nicolo Zaniolo desperdició tres jugadas claras en el capítulo inicial para anotar su tanto. La primera fue en el inicio tras robar una pelota en mitad de cancha, correr con esférico dominado, y sacudir desviado. Otra de ellas encontró la respuesta notable de Luigi Sepe que evitó la caída de su valla con el hombro.
Roma halló paz a los 33 minutos cuando el fondo de Salernitana despejó a medias en un lateral. La pelota le quedó servida a Cristiante que sacudió desde afuera y el zurdazo viajó contra la base del palo izquierdo de Sepe que nada pudo hacer para frenar el festejo visitante.
Lo poco que generó el dueño de casa era un bombazo de Federico Bonazzoli. Todo ocurría en el área opuesta. Y antes del entretiempo, Paulo Dybala estuvo a punto de hacer historia en el conjunto de la capital italiana pero su disparo dio en el palo.
En la complementaria, el campeón de la Conference League siguió mostrando su potencial. «La Joya» Dybala pudo ampliar con un tiro que se fue ancho. Lo mismo sucedió con Zaniolo y, más tarde, le anularon un gol a Georginio Wijnaldum por offside.
Salernitana arrancó la temporada perdiendo aunque lo peor del Granate fue la falta de rebeldía para empatarlo. Roma ganó 1 a 0, jugó mejor, mereció más y seguramente tendrá que trabajar en la puntería si es que quiere realmente pelear con firmeza el título en la Serie A. Eso sí, esto recién comienza en Italia.
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