Con un hombre más y ante un rival que está en puestos de descenso. El dolor de cabeza para el Giallorossi lo tenía esta vez en el cierre de la duodécima jornada de la Serie A. Los de la capital fueron hasta el Marcantonio Bentegodi y recién festejaron cerca del epílogo tras doblegar por 3 a 1 a los Mastines.
La ilusión para Hellas Verona duró poco. A los 25 minutos del primer tiempo Davide Faraoni metió una asistencia de media distancia para Pawel Dawidowicz que agarró dormido al fondo de Roma y estampó el 1 a 0. Más allá de eso, el polaco que volvía a jugar después de un mes y medio, al rato dejó a sus compañeros con diez hombres por una innecesaria roja directa.
Con la ventaja numérica en cuanto a deportistas pero la desventaja en el score, la escuadra de José Mourinho salió a buscar la igualdad y la encontró un rato antes de entretiempo. Mohamed Camara arrastró marcas y tocó hacia su izquierda para la solitaria entrada de Nicolo Zaniolo que sacudió con un tiro rasante y vulneró la resistencia de Lorenzo Montipò.
Parecía que el empate estaba clavado en el Marcantonio Bentegodi y, para colmo, los de la capital italiana sufrían la lesión de Zaniolo. No obstante, quien ingresó en su lugar, Cristian Volpato, fue el héroe de La Loba. A los 43 minutos de la segunda mitad el jovencito de 18 años culminó una gran jugada de Nemanja Matic para torcer la historia.
Ya con el triunfo prácticamente en su bolsillo, el Giallorossi encontró todavía un tanto más para evitar cualquier problema. Otro de los que saltó del banco de relevos, Stephan El Shaarawy, recibió un pase de Volpato y con un derechazo dejó sin respuestas a Montipò.
Hellas Verona, que jugó más de una hora con un jugador menos, estuvo cerca de robarle dos puntos de oro a la ilusión de La Loba. Agónicamente, la victoria fue para Roma por 3 a 1 para volver a ocupar puestos de Champions League y quedar a siete unidades del líder de la Serie A que es Napoli con 32 puntos.
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