La Loba se impuso por 4 a 0 en el Olímpico y dejó la serie de octavos de final decididamente a su favor.
La esperada cita de Brighton terminó siendo un festival romano en el Olímpico. Apenas doce minutos necesitó la Loba para romper el cero, un precioso pase filtrado por carril central de Leandro Paredes para Paulo Dybala.
El delantero recibió solo, sin marca y habilitado, para ponerse de cara a Steele y definir al primero.
Roma defendió con criterio su ventaja y terminó ampliándola justo antes del descanso. Otra vez Paredes lanzó un balón largo desde campo propio, pero en esta oportunidad encontró complicidad en una mala defensa de Lewis Dunk.
Romelu Lukaku presionó y robó sobre vértice derecho, se metió al área con potencia y definió perfecto al segundo.
Ya en el complemento Roma liquidó con dos jugadas similares, ataques de izquierda a derecha con balón cruzado al área.
Primero Gianluca Mancini conectó con lo justo, volando sobre la pelota, mientras que Bryan Cristante cabeceó al 4-0 que sería final.
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