River cambió la cara y se recuperó eliminando a Barracas Central

El Millonario venció por 3-0 al Guapo con goles de Milton Casco y Agustín Palavecino en dos oportunidades, y se clasificó a los octavos de final de la Copa Argentina.

Metió mano, otra vez, Marcelo Gallardo para tratar de torcer este flojo presente que está atravesando River, donde acumulaba cuatro partidos sin ganar, con la eliminación de la Copa Libertadores de por medio. Y le funcionó. Derrotó 2-0 a Barracas Central con un buen nivel por los 16avos. de final de la Copa Argentina.

El “Muñeco” armó el mediocampo con Bruno Zuculini como reemplazante del lesionado Enzo Pérez, Santiago Simón y Esequiel Barco por los costados, y Rodrigo Aliendro, consolidado como titular, y Agustín Palavecino por el centro. En ellos hay una explicación de la superioridad y dominio del juego por parte del Millonario. Movilidad, presión, sacrificio para recuperar y llegada al área como puntos destacables.

Sin embargo, la apertura del marcador la hizo otra decisión táctica del entrenador. Paró a Milton Casco en el lateral derecho y el defensor sacó a relucir su pegada con la pierna menos hábil. Le cayó la pelota cuando estaba parado en el borde del área tras un centro de Elías Gómez, controló con el pecho y antes de que pique metió el derechazo para colgarla en un ángulo. Golazo.

Le costó al Guapo tener el balón en sus pies. Pocas veces pudo sumar pases y los delanteros quedaron muy aislados. Pero en la única que tuvo, Bruno Sepúlveda le enganchó dos veces a Jonathan Maidana y Franco Armani le tapó su remate. Del otro lado, Maximiliano Gagliardo también se lució ante Simón.

El dominio de River continuó en el complemento. Con más tranquilidad por la ventaja, se tomaba el tiempo necesario para romper la línea defensiva de Barracas Central, que con el paso de los minutos fue perdiendo el orden. Y así, fue construyendo el segundo golazo de la noche, que contó con una gran asistencia de Aliendro con el taco y la definición de Palavecino entre las piernas del arquero.

La única mancha que tuvo el Millonario es la roja de Héctor Martínez, quien vio la segunda amarilla por una falta infantil a Sebastián Rincón. Sin embargo, a pesar de estar con uno menos, siguió siendo superior, Palavecino recibió a 25 metros del arco con total soledad y sacó un fierrazo al ángulo para liquidar el encuentro.

River se recuperó, cambió la cara y eliminó a Barracas Central para pasar a los octavos de final, donde enfrentará a Defensa y Justicia.

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Nació en noviembre de 2001 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la previa de una final intercontinental de Boca. Con la pelota bajo su brazo, transitó el camino hasta encontrar la pasión por el deporte. Aliado del teclado y de la profesión.