RIVER: A DIEZ AÑOS DE UN TRISTE ADIÓS DE GALLARDO EN EL MONUMENTAL

El Millonario venía realmente complicado y el mismísimo Ángel Cappa lo afirmó en zona mixta una vez consumado el papelón ante Tigre. Lejos de la cima durante todo el torneo Clausura 2010, el broche final de ese certamen se dio, hace exactamente una década, con una derrota catastrófica por 5 a 1 sobre el Matador de Victoria en el Monumental. Pero para peor aún, fue con Marcelo Gallardo en el banco de suplentes y sin poder ingresar ni un sólo minuto en su última función como futbolista del club de sus amores.

El enganche natural de ese equipo era Ariel Arnaldo Ortega quien también gozaba de sus últimos encuentros como deportista en River. Sin embargo, la ya conocida salida del «Muñeco» que migraría a Nacional de Montevideo, no conmovió en lo más mínimo al entrenador que ni siquiera lo metió al menos un ratito para recibir la ovación y sentir el calor de su gente.

Los de Cappa venían en alza y terminaron de «capa caída». El domingo anterior habian ido a Avellaneda donde golearon sin escrúpulos a Racing por 3 a 0 con el inolvidable hat-trick de Rogelio Funes Mori. Esa noche tampoco estuvo Gallardo en cancha pero todo hacía esperar que el sábado 15 de mayo de 2010, ante Tigre, y sin objetivo alguno por el que pelear, ´Don Ángel´ le iba a dar alas.

Con 34 años sobre sus hombros, el mediocampista ofensivo se calzó el buzo en la gélida jornada de otoño y caminó hacia el banco de suplentes después de recibir una placa conmemorativa en manos del presidente de aquél entonces, Daniel Alberto Passarella. Un ídolo de la institución despedía a otro creyendo que tal vez gozaría viéndolo desplegar su magia algunos minutos en cancha pero nada de eso pasó.

En la Sívori alta colgaba una bandera que lo homenajeaba. La hinchada coreó su nombre pero él también suponía que era sólo el inicio de una ovación que sería aún mayor cuando se levantase el cartel indicador de alguno de los tres cambios que Cappa dilapidó sin meter al «Muñeco». El mismo entrenador explicó más tarde los motivos por los cuales lo dejó sentado en su última función. Claramente el resultado no era decoroso para despedir a un crack.

Aquél River, sin Matías Jesús Almeyda siquiera entre los concentrados porque había sido expulsado ante Racing, cayó 5 a 1 frente a Tigre que ganaba por vez primera en el mítimo estadio Monumental. Esa goleada fue hace exactamente 10 años, un 15 de mayo de 2010, cuando Gallardo tuvo su último encuentro como jugador del Millonario pero sentado en el banco y sin poder retirarse como hubiese deseado.

Acerca de Marcelo Patroncini 24430 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.