Llegó la calma a River Plate. Llegó el triunfo tan necesitado. Llegó el espaldarazo que esperaba el Muñeco después de una racha negativa en Superliga y Copa Libertadores. Su víctima fue Unión de Santa Fe (2-0) que no le hizo la tarea fácil al Millonario y que tampoco estuvo fino en el arco rival. El Tatengue realizó un partido inteligente pero lo perdonó demasiado con situaciones muy claras. Los hombres de Marcelo Gallardo encontraron el gol en el complemento y después liquidaron el pleito con un penal inventado por Patricio Loustau. Aprobó el arquero (Enrique Bologna) pero no el equipo. Eso sí, Nuñez volvió a cantar victoria.
Los santafesinos se pararon con inteligencia en el césped y jugaron con la desesperación de un rival que apareció pocas veces en el arco de Nereo Fernández que siempre reaccionó de forma positiva. Fue un primer tiempo parejo, controlado por la visita que esperó en algunas ocasiones para inquietar a Enrique Bologna. El cero le quedaba bien a los primeros cuarenta y cinco minutos.
Las emociones se dieron todas en el complemento. Empezó el Millo con una ráfaga de unos minutos aunque lentamente el Tate se sintió cómodo saliendo de contra y lastimando con Lucas Gamba y Franco Soldano. Justamente este último contó con dos chances inigualables para abrir la cuenta pero una se fue desviada y otra la sacó Bologna con sus pies. La suerte no estuvo del lado de los muchachos de Leonardo Madelón y lo demostró el remate en contra y en el palo de Javier Pinola tras un centro de Franco Fragapane. Nunca mejor dicha la frase «lo que no aprovechás en un arco te lo meten en el otro. Y así fue. Jugada de ataque del dueño de casa, un intento de chilena de Ignacio Scocco y Rafael Santos Borré (ingresó en el complemento) la empujó con la cabeza. Típico gol de partidos cerrados. Todo se hizo más fácil cuando Patricio Loustau le cobró una infracción (que sólo el juez vio) de Yeimar Gómez Andrade en el área y Gonzalo Martínez (de floja actuación) cerró la historia.
Resultado mentiroso pero el fútbol está hecho para los que aprovechan. River sufrió defensivamente, no fue el mismo equipo en ataque aunque metió los goles en un partido que mereció algo más para Unión de Sante Fe. El Millonario terminó con el alivio en el garganta.