Apellidos ilustres y el semillero del mundo. Nada podía salir mal en la mañana del viernes para el Tifón de Boyacá cuando el Bicho recibió al Calamar y, de bienvenida en Primera, le ganó 1 a 0 en el clásico de Reserva. El gol fue obra de Federico Redondo, hijo del gran «Príncipe» que engalanó entre otros, al Real Madrid.
En el predio CEFFA, Argentinos Juniors demostró tener material en inferiores como para seguir nutriendo a su equipo en la elite. Cuando las cosas estaban realmente complicadas y el 0 a 0 parecía no moverse frente a Platense, apareció la magia desde la banca de relevos para darle la victoria a los muchachos de Cristian Zermattén.
El primer tiempo fue entretenido a pesar de la ausencia de festejos. Ian Puleio pudo anotar para la visita mientras que, en el área opuesta, Pablo Minissale estrelló un cabezazo contra el palo. Así se salvaba el arco del Marrón defendido por Augusto Alcorcel.
En la complementaria, el encuentro ya era parecido a una partida de ajedrez. El reloj corría, todo indicaba que podían terminar en tablas, pero Zermattén metió mano y encontró el triunfo sobre el epílogo. Iban 38 minutos cuando Renzo Conechny le dio rosca a un tiro libre desde la derecha y allí apareció el hijo del «Príncipe» para desatar la locura. Redondo la enganchó en el aire, a la altura del punto penal, y dejó sin reacción al uno Calamar que nada pudo hacer para evitar la caída de su valla y de su equipo.
Platense, que volvió a Primera, no tuvo el debut esperado en Reserva y, Claudio Spontón, ya sabe que deberá trabajar duro para el próximo compromiso que es ante River Plate. En contrapartida, Argentinos Juniors, que venía de empatar en Arroyo Seco con Rosario Central, ganó 1 a 0, se quedó con el derbi, y encima le recordó a todos porqué al club le dicen: «el semillero del mundo».