Paris Saint-Germain dejó el invicto y su perfecto andar por Ligue 1 en Rennes, allí donde Stade Rennais trabajó duro para ganarle con justicia. Messi, jugando como armador, metió un tiro el travesaño.
Con Ángel Di María sumándose al tridente Messi, Neymar y Mbappé, Barcelona no logra quebrar la fiereza defensiva del Rennes.
PSG tuvo varias opciones claras pero no terminó de encontrar el tiro más limpio. Eso sí, Lionel Messi estuvo verdaderamente cerca con un shot que terminó dando en el travesaño.
Rennes no solo pudo sostener el cero, sino que además se encontró con el gol a segundos del final. Kamaldeen Sulemana levantó el centro desde la derecha y Gaetan Laborde conectó el derechazo que fulminó la resistencia de Gigi Donnarumma.
Pero hubo más: apenas iniciado el complemento el local estiró diferencias en apenas un minuto. Esta vez la jugada fue por derecha, pero un nuevo centro bajo encontró el disparo de Flavien Tait al 2-0 parcial.
Rennes manejó su diferencia con muy buenos argumentos, y PSG lo sintió. El equipo de Pochettino jamás dejó de intentarlo pero le siguió faltando cuerpo a su ofensiva.
Messi se paró de enganche, con los delanteros de frente, buscando armar juego pero terminó perdiendo en el desbalanceo de su equipo. Lionel armó la jugada que terminó con Di María asistiendo el gol de Mbappé, sin embargo la acción fue anulada por un existente fuera de juego.
Rennes supo proponer juego en campo rival e incluso coquteó con la posibilidad de golera, el VAR intervino nuevamente pero esta vez para desestimar un penal a favor del local sancionado por el juez.
Ganó bien Stade Rennais, justificó con goles sus buenos momentos y defendió la ventaja con argumentos.
PSG cortó su andar perfecto en la Liga, pero sigue dominando con buen margen.