Tras dos derrotas, los austríacos vencieron 2 a 1 al Dinamo Zagreb y quieren dar pelea en busca de la clasificación.
En el Allianz Stadion, Rapid Viena recibía necesitado de un triunfo para seguir con chances al Dinamo Zagreb, que no veía con malos ojos llevarse un punto de Austria.
En el comienzo el dominio fue del local, que con algunos remates de Robert Ljubicic y Ercan Kara marcó sus intenciones. Y el gol no tardó en llegar. Un buen desborde de Kelvin Arase dejó a Marco Grüll en el área, y con una gran definición puso la pelota pegada al palo izquierdo y el 1 a 0. El control siguió siendo del dueño de casa que buscó el segundo pero cuando la visita salió del asedio logró la igualdad. Tras un centro, Mislav Orsic captó un balón que quedo boyando en el área y marcó el 1 a 1.
Pero había tiempo para algo mas en la primera mitad. Marco Grull lanzó un centro perfecto en una pelota parada para que Maximilian Hofmann ponga el 2 a 1 de cabeza.
En el complemento, los Azules intentaron volver a empatarlo pero les faltó agresividad para conseguirlo. La más clara del segundo tiempo fue para el elenco local con un cabezazo apenas desviado de Hofmann.
El primer triunfo en esta Europa League, posiciona al Rapid Viena en el tercer puesto con tres puntos, peleando con Genk y el rival de turno, que lo enfrentara la semana que viene nuevamente pero esta vez en Croacia.