El «Nene», Juan José Panno, en una punta. Carlos Ulanovsky en el otro extremo. El Dr. Ricardo Alí, moderador del evento en el medio, rompiendo el hielo, como si se tratase de un cambio estratégico en pleno partido, solicitó que suba al escenario Eduardo Caimi. Y el «Polaco», con un curriculum vitae sanamente envidiable, tomó asiento entre dos monstruos del periodismo, acomodó el micrófono y expresó: «qué lindo jugar de nueve con estos dos wines».
El mítico Gran Café Tortoni, emblema nacional y cultural por donde se lo mire, fue el cálido hogar que recibió, el pasado miércoles 21 de noviembre, a viejos conocidos del recinto como Alejandro Apo. El ex Mitre y Continental, habló sobre un amigo suyo, colega y compañero. Todo con afecto fueron las palabras para Víctor Hugo Morales que también estuvo invitado al evento pero no pudo asistir.
Y decir Apo – Morales cual tándem fue también recordar a Walter Nelson y Alejandro Fabbri quienes se apersonaron en el lugar y repartieron elogios mutuamente. Fue homenajear al propio Caimi que, de memoria, como en las viejas formaciones de fútbol, salía, a la cancha y al dial, de la mano de Néstor Centra quien también trepó a las tablas para rememorar aquellas gloriosas épocas en Rivadavia.
Alí habló de Argentina. Y la radio fue motivo de encuentro a lo largo y ancho del país. Por eso mismo han sido galardonados los santafesinos Fabián Mazzi y Oscar Bergesio. Al sanjuanino, Claudio Bonomo se le infló el pecho al destacar lor orgullos de su provincia. Y también «Marirró» Varela levantó no sólo las banderas de Mendoza gracias a su Radio Nihuil sino también los estandartes femeninos junto a Viviana Vila en una profesión donde la actualidad empezó a poner las cosas en su lugar.
Julio Ricardo, un señor comentario. El enorme Juan José Moro. Ricardo Podestá. Hernán Santos Nicolini y Osvaldo Príncipi, próceres de la palabra justa para imaginar una velada de box. César Gómez, con su voz inconfundible y el paso por el automovilismo. Alejandro Pérez y esas entrañables palabras del básquet. Marcelo Baffa, hombre de largas noches acompañando solitarios oídos que, a través de una radio, encontraron en él y en ella a su mejor compañía.
Imposible no mencionar a Walter Saavedra con un pedido a gritos por un lugar para, tal vez, uno de los mejores relatores de fútbol que tiene la actualidad. Raúl Fernández también contó con sus minutos de reconocimiento y claramente repartió elogios para la familia Di Nome que siguen siendo un «cacho» de Huracán en el periodismo. Claramente el ascenso tuvo su lugar con Ariel Bevacqua y su furia española, a través del «Toto», Felipe Evangelista, que no ha dejado a Ferro en ningún momento, y porque no por intermedio de Leo Gentili que ya en las grandes ligas jamás renegó de su pasado como partidario de Excursionistas.
Una de las viejas e inoxidables vías de comunicación tuvo su gran noche en el Tortoni. Abrazos por doquier, anécdotas, añoranzas, deseos de un futuro promisorio. Vermouth Deportivo estuvo ahí y tal como dice nuestro locutor y director, Nicolás Ziccardi, siempre es bueno «una alternativa radial en tiempos de pack HD». Lo inmortalizó Freddie Mercury y lo potencian todos aquellos que la siguen engalanando con su estrofa: «radio, aún hay alguien que te ama».