La Academia pasó del gozo a la desazón por desaciertos propios. Ganaba por la mínima, dilapdio situaciones claras y cuando quiso despertar ya el Guapo le había dado un revés en el Cilindro. Fue empate 1 a 1 en una noche donde el dueño de casa volvió a mostrar falencias.
Racing tuvo dos facetas. Una ofensiva donde contó con ocasiones para aniquilar a Barracas Central y, como de costumbre, una defensiva en la cual tuvo que apoyarse en Gabriel Arias y sus atajadas para evitar que se escapen parte de los tres puntos que finalmente consiguió. No obstante no lo liquidó y lo pagó carísimo.
Después de una ocasión que se perdió Maximiliano Romero frente al arco, los locales ganaron un tiro de esquina. Parecia una jugada perdida hasta que Gabriel Hauche la recuperó por línea de fondo, descargó hacia atrás y Facundo Mura le puso un centro perfecto desde la izquierda a Moreno que infló las redes de Andrés Desábato.
Con la derrota sobre los hombros, Barracas Central salió a buscar el empate. Los de Sergio Rondina mostraron buen trato del esférico aunque con la caída parcial apretaron el acelerador y generó tres situaciones de peligro. Un tiro libre de Iván Tapia apenas alto y un doble zapatazo de Brian Calderara que Arias respondió con soberbia. Claro que también Racing tuvo las suyas y perdonó por demás.
Un mano a mano de Gabriel Hauche que dio en el palo, otro de Matías Rojas que tapó Desábato y uno de Romero en el arranque del segundo tiempo que también ganó el ex arquero de Platense. De ahí en adelante, los de Gago entraron en un pozo, respiraron aliviados con alguna resolución de Arias y hasta no supieron aprovechar la roja de Nicolás Capraro que dejó a la visita con diez hombres promediando la complementaria.
La siesta de la Academia la aprovechó el Guapo que, con sus argumentos, nunca se fue del juego. Lo habían perdonado pero seguía con vida, no se dio por vencido, y a cinco para el final, Bruno Sepúlveda le bajó una pelota de cabeza a Francisco Javier Álvarez que quedó cara a cara con Matías Tagliamonte y no perdonó.
Racing mostró rebeldía cuando era tarde, le anularon un gol a Romero por supuesta carga sobre Desábato, y terminó el partido lamentándose por lo que no ganó. Barracas Central se llevó un gran punto del Cilindro en una noche que parecía perdida y acabó igualada 1 a 1.
Foto gentileza: @RacingClub