Tomás Chancalay fue el gran hombre de la noche de Avellaneda por el cierre de la fase de grupos de la Copa Libertadores. En un partido que podía tornarse complicado por varios motivos, el elenco de Juan Antonio Pizzi se impuso por 3 a 0 ante el Bicho Colorado. Y así, la Academia, con un hat-trick del ex Colón de Santa Fe, culminó en lo más alto de la zona esperando por su rival de octavos de final.
Rentistas estaba obligado a ganar aunque, el empate, tampoco lo veía con malos ojos porque era una fija que San Pablo derrotaría al Sporting Cristal en Perú. Los uruguayos capatron el mensaje pero jamás tuvieron en cuenta que frente a ellos estaba un Racing ya firme, ordenado, con ideas claras, con un objetivo grupal concreto. Y a los argentinos no les importó jugar prácticamente con diez hombres durante una hora y cuarto de reloj. Se plantaron, batallaron, y triunfaron maravillosamente.
El inicio de la contienda era parejo hasta que la expulsión de Julián López, en el dueño de casa, cuando iban 16 minutos del capítulo inicial favoreció a… la Academia, sí, aunque Usted no lo crea. Hasta ese entonces habían repartido una ocasión por lado, un cabezazo de Chancalay que obligó a Nicolás Rossi a esforzarse para mandarla al córner, y una volea de Leandro Paiva, en la visita, que se fue por encima del travesaño.
Cuando Racing se quedó con diez, el equipo se agrupó, luchó aún más en cada pelota y en cada fallo injusto del colegiado, Nicolás Gamboa. Antes de la cartulina colorada, los de Pizzi anotaron el 1 a 0 en un centro de Leonel Miranda al primer palo para que Chancalay, de mediavuelta, fusile al guardameta y abra la cuenta en el Cilindro. Rentistas, tenía la obligación de ser protagonista, contaba con varios aspecto en su favor, pero jamás brilló en Avellaneda.
Al descanso se fue ganando el dueño de casa que desperidició dos ocasiones claras para ampliar el tanteador, una que no soplaron ni Darío Cvitanich, ni Chancalay, y la otra que fue un mano a mano de Leonardo Sigali, en una incursión ofensiva fascinante que terminó salvando Rossi. Los dirigidos por Martín Varini reaccionaron en el inicio de la complementaria con un bombazo de Facundo Peraza que desvió Arias, y una chance inmejorable que Martín González mandó por sobre el horizontal.
Lo que Rentistas no embocaba, Racing lo acertaba. A los 4 minutos de la etapa final, Enzo Copetti corrió por banda derecha, mandó un centro atrás, y Chancalay, con un disparo seco desde la medialuna, puso el 2 a 0 que empezaba a bajarle la persiana a la noche en el Cilindro. Sin embargo había tiempo para que el show de los muchachos de Pizzi tuviese algún que otro capítulo para destacar.
Arias fue clave para mantener el cero en su valla tapándole un gran remate a Emiliano Villar pero, por sobre todo, quedándose con un penal ejecutado por Salomón Rodríguez. El local había tenido chances del tercero en un cara a cara de Chancalay que frenó, providencialmente, Rossi. Sin embargo, el ex Colón, tuvo revancha en su noche soñada, recibió una asistencia magnífica de Lorenzo Melgarejo, y dándole chanfle al esférico selló la victoria cuando iban 23 de la complementaria.
La goleada estaba consumada, el Bicho Colorado no alfojaba en sus avances, pero la Academia ya había mostrado todos sus argumentos a nivel colectivo para justificar semejante triunfo con uno menos durante casi todo el partido. Un excelso trabajo en equipo, un planteo a la perfección, y un entrenador que pasó de estar entre algodones a ser escuchado por todos, cerraron la fase de grupos con el elenco argentino en lo más alto.
Rentistas quedó fuera de todo, último en su zona, y sin siquiera pasar a la Sudamericana. Racing, se impuso por 3 a 0 en su partido número cien de la Libertadores, clasificó primero, y se metió entre los mejores dieciséis del certamen continental por excelencia. El sueño ya es de todos aquellos que esperan con ansias otra vuelta olímpica. ¿Te sumás? ¿Tomás de la Copa vos también?