RACING 0 – LANÚS 1: LA COPA DEL «BIS» CENTENARIO

El Granate volvió a gritar campeón a poco más de dos meses de alzarse con el trofeo de la Primera División. Esta vez derrotó de forma agónica a la Academia en el Cilindro de Avellaneda y se quedó con la Copa del Bicentenario que otorga una estrella a nivel nacional. El gol de Brian Montenegro a falta de 20 segundos para ir a los penales dejó con las manos vacías a los de Facundo Sava mientras que la escuadra de Julio Almirón repitió la faceta feliz que tuvo en junio contra San Lorenzo en cancha de River y se llevó un título más para Guidi y Arias.

Racing y Lanús pelearon más de lo que jugaron. Es una realidad que los dos dos equipos fallaron en la creación. Por el lado local, Oscar Romero, fue de mayor y menor. El paraguayo que tuvo un aceptable primer tiempo desapareció por completo en la segunda parte mientras que, su compatriota, Miguel Almirón no tuvo la chispa de otras contiendas hasta la corrida épica del final donde cambió la historia para siempre. No obstante, en la mayor parte del cotejo, estuvieron ausentes y tanto la pelota como los espectadores sufrieron eso.

El dueño de casa fue levemente superior en la etapa inicial. Propuso a través de Romero con un disparo de primera que dio en la pared del arco y de Marcos Acuña, una de las figuras del partido, con un cabezazo que cacheteó Matías Ibañez por encima del larguero. En el área opuesta el otro Ibañez, Nelson, no pasaba sobresaltos y la más clara que tenía la visita fue un intento de Marcelo Herrea que contuvo bien el guardameta.

Fue el Granate quien equiparó las acciones en la segunda parte con la velocidad de Lautaro Acosta y algún destello aislado de Almirón. Los entrenadores jugaban al ajedrez y dudaban en tocar piezas viendo lo trabado que era el cotejo. Un sólo cambio introdujo Sava sacando a Ezequiel Videla y permitiendo el debut de Diego González mientras que en el sector opuesto salió Nicolás Aguirre por quien finalmente iba a torcer la historia: Montenegro.

La Academia pudo abrir el tanteador en la complementaria pero increíblemente Gustavo Bou dilapidó una gran asistencia de Lisandro López y otra del «Huevo» Acuña. Todo aparentaba tener desenlace en los penales e incluso Germán Delfino adicionó dos minutos a un juego que era opaco. En tiempo de descuento Almirón encabezó un contragolpe que realmente fue letal. Corrió con la velocidad de Usain Bolt y la frescura de un buen chicle sabor a menta. Así llegó a línea de fondo, mandó el centro y su compatriota Montenegro acarició el esférico sin marca alguna hacia el fondo de la red.

No hubo tiempo para más en el Cilindro. El baldazo de agua fría lo sufrió Racing que, en un parpadeo, se quedó sin un título local que lo hubiese dejado en lo más alto de ganadores de trofeos nacionales. Lanús, con el 1 a 0, se coronó campeón por segunda vez desde que cumplió cien años. Dos festejos en dos meses. Así repitió la alegría e hizo bis con la Copa del Bicentenario.

Acerca de Marcelo Patroncini 24419 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.